Pierde tropa propia y ya no junta aliados. El intendente Pablo Bruera había cerrado un acuerdo con una empresa del transporte, pero en el Concejo Deliberante no consiguió los votos. Signo de un tiempo que se termina.
Entre gallos y medianoche, el intendente saliente, Pablo Bruera, había cerrado un acuerdo personal con el titular de una de las empresas de transporte más importantes de la ciudad: quería darle hasta 2020 más líneas de micros, hoy en manos de otras personas no tan cercanas al gobierno comunal que se retira.
Pero el alcalde omitió un dato medular: todo debía aprobarse en el Concejo Deliberante, donde las manos ya no se levantan como antes de las elecciones del 25 de octubre. Fueron dos sesiones truncas, sin juntar los votos necesarios. El bruerismo no sólo no reúne la tropa para sacar proyectos de este tipo, sino que de a poco pierde a algunas de sus figuras más importantes.
En los últimos días, la diputada Valeria Amendolara dio a entender lo que hará después del 10 de diciembre: tratar de articular un nuevo espacio peronista, por fuera de las huestes del hoy intendente. Amendolara pidió por una transición más ordenada, cuando por estos días en La Plata la transición es, precisamente, todo lo contario: un desorden.
El intendente electo, Julio Garro, deberá resolver el 11 de diciembre, entre otras cosas, cómo recoger parte de la basura de las calles de la ciudad, la cual la juntaban precarios camiones contratados con palmaria precariedad por la administración saliente. Esos camiones desaparecieron.
Bruera le recortó a la empresa concesionaria de la recolección de residuos diversas zonas, para dárselas a las cooperativas que le son afines. Hoy éstas son un verdadero hervidero; muchas desprovistas de papeles y otras constituidas con una clamorosa debilidad jurídica.
Garro tendrá que afrontar dicha circunstancia, probablemente con un plan de emergencia para superar el verano, y luego, sí, encarar otro proyecto de recolección.
A las sedes de Cambiemos llegó un número que los dejó boquiabiertos: el estacionamiento medido recauda 5 millones de pesos mensuales. Nadie sabe a dónde va a ese dinero.
El macrista colocará en puestos clave de la futura administración personas de experiencia y otras abiertamente enfrentadas a la familia Bruera. Este es un dato a seguir. Habrá reconocidos radicales, ex lilitos, independientes y hombres del PRO puro.
Garro tratará de meter mano para generar un sistema de ambulancias propio, sacar el Zoológico del Bosque y reformurlarlo en todo concepto, y organizar lo que se cree es un “desbarajuste en las cuentas”.
En una reunión privada de los últimos días, el intendente electo le dijo a un reconocido empresario que llegó con reclamos: “Eso lo acordaste con Bruera. Reclamáselo a él”. El proyecto de este empresario quedó en la nada, ya que el bruerismo ya no junta más los votos.



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