Así lo definió Ángel Ratto, delegado del Ministerio de Trabajo de Nación. Apuntó contra el empresariado por la falta de registración. En lo que va de 2013, sólo se realizaron 11 inspecciones laborales.
El número, como se desprende de las estadísticas oficiales, representa un 76 por ciento de trabajo informal. La misma cifra, aunque con una cantidad sensiblemente mayor de inspecciones, se registró en 2012. Específicamente, en el verano de 2012, cuando Noemí Rial, viceministra de Trabajo, lanzó en Mar del Plata un operativo especial de registración para el puerto. Sólo en marzo del año anterior, se ejecutaron 72 diligencias y se relevaron más de 1500 trabajadores; el 76 por ciento estaba en negro. Sin embargo, los controles mermaron: el paro de marineros provocó el cese de las inspecciones laborales.
El envión les duró poco. En los últimos 15 meses, se concretaron 28 inspecciones: 17 entre abril y diciembre de 2012 y 11 entre enero y julio de 2013. En todos los casos, el Ministerio aplicó multas económicas: si al momento de la audiencia de conciliación el patrón había registrado, sólo pagaba 300 pesos por obrero. Si no lo había hecho, la suma ascendía a los 8500.
“A mí me parece que sigue habiendo una cantidad de empresas que se resisten a regularizar a su personal. Aducen que el costo es muy alto, aducen que la gente se enferma, aducen que al estar en blanco la gente pide permiso en la planta y se va a trabajar a los lugares que no están registrados”, indicó Ratto en diálogo con Revistapuerto.
Al respecto agregó que “los sueldos y las cargas sociales en cualquier estructura de costos no superan el 10 o el 15 por ciento del costo final de la mano de obra. Esto es en general, y no creo que en el puerto sea mayor, y si lo es, no creo que sea tan mayor. Si esto es así, las empresas tendrían que mostrar los papeles para buscar un mecanismo especial de aportes. Pero nadie lo hace. Lo que hacen, en cambio, es poner directamente en negro al trabajador. Les es más fácil: vení mañana, pasado no, y así sucesivamente. Es de esta manera que en Mar del Plata la pesca es el monstruo del trabajo en negro”.
El funcionario también criticó a las cooperativas de trabajo. “Ha crecido una figura que en los aspectos legales está bien, como es la cooperativa de trabajo, pero que no está conformada por socios cooperativos ni por gente que tenga solidaridad social como para formar una cooperativa. Está armada por empresarios, contadores, abogados y familiares que después salen a tomar asociados. Y eso es una locura, no una cooperativa”.

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