Capitán Pagés es el último pueblo antes de cruzar a Formosa, por la ruta nacional 81, en el corazón del chaco salteño. Ahí, El Tribuno dialogó con Sergio Ibáñez, secretario de la comisión vecinal de la Misión wichi de Kayip. Espontáneamente se unieron a la charla Timoteo Quintana y Gelasio Ibáñez.
El secretario de la comunidad se tomó el trabajo de copiar de puño y letra la información que dejó Fundapaz en una cartulina amarilla, que quedó en la casa del cacique Demetrio Torres. “Era la única información, porque acá nunca vimos facturas o boletas de las compras que dicen que hicieron. Acá no llegó nada y parece que nosotros tenemos que hacer los postes para poner un alambrado, pero dicen que eso no se va a pagar”, dijo Sergio Ibáñez. “Nosotros tenemos que comer, cómo puede ser que no se pague el trabajo”, agregó.
Estos miembros de la comunidad afirmaron que Fundapaz les informó que “no hay plata para la mano de obra”. La Fundación aseguró que se harán siete kilómetros de alambrado de cuatro hilos y contestó en un comunicado que de $4.000 por kilómetro de alambrado incluyen no sólo los alambres, sino también los postes, las varillas, las torniquetas, y el 40% de la mano de obra lo perciben los indígenas en efectivo. El monto que la organización sin fines de lucro estipuló para esta obra es de 28.000 pesos y la mayor parte del costo se va en la compra del alambre, por lo que el remanente para las comunidades no sería demasiado, aunque la Fundación no aclaró el monto exacto. Por otra parte, el ingeniero Gabriel Seghezzo, director de Fundapaz en Salta le había dicho a este medio: “Si me preguntás a mí, no hay que pagar la mano de obra del alambrado, porque el alambrado es de ellos”.
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