La avenida Alem enfrentó a los habitantes de la zona con los locales nocturnos de la ciudad. Reclaman que el tope horario implementado por la Municipalidad gestionada por Gustavo Pulti no alcanza para solucionar los problemas y que lo principal es controlar que no se conviertan en boliches en la madrugada
Los vecinos piden controles más estrictos, como por ejemplo la prohibición de baile en los bares. Carlos Carricart, de la sociedad de fomento Leandro N. Alem, aseguró que deben hacerse efectivas viejas ordenanzas municipales que regulan la forma de funcionamiento de los bares: "Entendemos que la principal es el control del baile, de ahí se desprende todo lo demás. Si eso no se controla esto no cambiará".
Desde el sector salieron a defenderse. "No entiendo por qué Carricart está tan ensañado con nosotros. Está convencido que esta mal lo de Alem y para eso vive", dijo Juan Rodríguez, integrante de la Cámara de Restaurantes, Bares y Afines de Playa Grande (CARBA).
Los propietarios de boliches, en efecto, ya adelantaron que con estas disposición del gobierno de Gustavo Pulti, terminarán cerrando la mayoría de los comercios nocturnos.

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