El gobierno de Rajoy deslizó que podría sumarse al reclamo argentino por Malvinas.
Un portavoz de Downing Street –residencia del primer ministro británico– indicó ayer que Londres también está dispuesto a acudir a tribunales europeos para poner fin a unos registros y controles fronterizos que considera "totalmente desproporcionados" porque provocan largas colas en la frontera, y asegura que tienen una "motivación política".
España insiste en que está en todo su derecho a ejercer esos controles "legales, proporcionales y aleatorios" encaminados a combatir los tráficos ilícitos y el contrabando, y que además son obligatorios, tratándose de un territorio que no pertenece al espacio Schengen (por el tratado que permite la libre circulación de las personas entre los países integrantes de la Unión Europea). Madrid dijo, aunque se reserva la potestad de adoptar "medidas legales", sigue apostando por el diálogo con el Reino Unido.
El portavoz del primer ministro británico admitió que una judicialización del conflicto de Gibraltar sería "un paso sin precedentes, así que queremos estudiarlo con cuidado antes de tomar una decisión", aunque no precisó en qué foros se presentarían las medidas legales. "Si elegimos esta ruta, con seguridad presionaremos a la Unión Europea para que se ocupe de este caso como asunto de urgencia", apuntó el portavoz oficial británico. Previamente, el gobierno de Gibraltar dijo que podría llevar su disputa fronteriza con España ante tribunales europeos como el de Derechos Humanos de Estrasburgo (Francia).
Mientras, la fragata británica HMS Westminster zarpará previsiblemente hoy hacia el peñón, después de que ayer partiesen otros tres buques de esa misma flota desde Portsmouth (sur de Inglaterra) para "un despliegue militar rutinario" anual por el Mediterráneo y del que España señaló que estaba informado desde el pasado 4 de junio.
A principios de septiembre, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo, viajará a Buenos Aires y, según el diario El País, podría entrevistarse con Héctor Timerman para sondear la posibilidad de que España y Argentina hagan frente común en la ONU por Gibraltar y las Malvinas. En este momento, puede resultar atractivo un acuerdo con Buenos Aires: Argentina forma parte del Consejo de Seguridad en el bienio 2013-2014 y podría incluir, o intentarlo al menos, el asunto gibraltareño en la agenda del máximo órgano decisorio de la ONU. «

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