El vicepresidente estadounidense busca sentar en la mesa de acuerdos a representantes del gobierno iraní, que adelantaron el envío de la propuesta a su Consejo de Seguridad Nacional. Presión europea por el plan nuclear.
En su comparecencia de ayer en la Conferencia de Seguridad de Munich, Biden afirmó que "si Irán es serio, estamos dispuestos a reunirnos de forma bilateral. Y no lo haríamos en secreto, nuestros socios serían informados. Pero debe haber verdadera disposición a hablar", y señaló: "sigue habiendo tiempo y espacio para el éxito de la diplomacia, respaldada por la presión. Le hemos pasado la pelota a Irán."
El viernes, al principio de la cumbre en la capital bávara, Biden se refirió a la supuesta amenaza que representa el desarrollo nuclear de Teherán. "Vamos a impedir que Irán obtenga armas atómicas" ya que eso representaría "una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos", resaltó en diálogo con el diario alemán The Süddeutsche Zeitung.
Las potenciales occidentales argumentan que Irán puede aprovechar su programa de enriquecimiento de uranio para desarrollar armas atómicas, algo que negó reiteradas veces el gobierno de Mahmud Ajmadineyad. Hoy se espera que el ministro de Exteriores de Irán, Ali-Akbar Salehi, hable en Munich.
La Unión Europea y Alemania, país anfitrión de la reunión de seguridad, se sumaron a Estados Unidos en la ofensiva diplomática para que el gobierno iraní retome las conversaciones. "La mano está tendida", dijo el ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, quien llamó a Teherán a no perder tiempo para conseguir avances sustanciales. "Irán tiene que reaccionar ahora a las ofertas de conversaciones", expresó la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton.
La cita de Munich patentó, una vez más, las diferencias entre Washington y Moscú. Tanto Biden, como el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, expresaron sus posturas divergentes sin salirse de la obligada cordialidad protocolar.
Ante las presiones ejercidas por Estados Unidos y sus aliados, Lavrov le puso un tope a la posibilidad de recurrir a la fuerza militar contra Irán. "Es una opción inaceptable", sostuvo el ministro ruso, que abogó porque también sean tenidos en cuenta los intereses de seguridad de Teherán, "que también son legítimos".
El enfoque sobre la situación en Siria fue otro punto de diferenciación entre los representantes de Estados Unidos y Rusia. Mientras Lavrov sostuvo que el Ejecutivo que encabeza Al Assad recuperará su estabilidad al decir que "observamos la situación y no creemos que haya motivo de seria preocupación", Biden predijo su fin. "Es un tirano que se aferra al poder, que no está más en condiciones de gobernar al pueblo sirio. Tiene que irse", concluyó.
Unos 2000 manifestantes marcharon por el centro de Munich para protestar contra la conferencia, que interpretan como marco de justificación para la carrera armamentista. «

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