Con gran visión de futuro, el Municipio encaró días atrás uno de los proyectos más interesantes –y potencialmente más beneficiosos para la comunidad– de los últimos años. Me refiero al ambicioso Plan de Forestación, que tiene como objetivo plantar en Mercedes alrededor de 6.000 nuevos arbolitos de diferentes especies. Los lugares elegidos para ubicar esos ejemplares fueron el Parque Municipal y algunas calles y avenidas de nuestra ciudad que han perdido –por el paso del tiempo o el accionar irresponsable de algunos frentistas– gran parte de su arbolado público.
Pero lamentablemente hoy da vergüenza llamarla “avenida” y darle el nombre de Dorrego es ofender al prócer. Como se muestra en las fotos adjuntas, mientras por un lado se foresta, por otro se permite que algunos –con total desprecio por la naturaleza y el patrimonio natural y público– hagan leña en provecho propio talando de raíz los árboles que la bordean: fresnos de más de 50 años y eucaliptus de casi un siglo.
Además, lo que antes era un lugar de reunión para las familias que disfrutaban del sol, los mates, y hasta algún chapuzón en el río… hoy se convirtió en un tremendo y peligroso basural clandestino. Esperemos pues, que las autoridades intervengan para que tanta destrucción y abandono, no opaque, desmerezca, y se contraponga a esta nueva y positiva tarea de forestación y embellecimiento del parque y la Avenida Dorrego.
Javier Moleres es integrante de SOS Hábitat, Vecinos Preocupados por el Ambiente y la Asamblea Ambiental de Mercedes
http://www.noticiasmercedinas.com/100926opinion.htm
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