Luego de la segunda muerte infantil por desnutrición en la provincia en menos de un mes, Misiones volvió a ser noticia a nivel nacional. Las excusas oficialistas se volvieron a escuchar y el debate se despertó otra vez.
La magister en Trabajo Social, Silvana Martínez, presidenta de la Federación Argentina de Asociaciones Profesionales de Servicio Social (FAAPSS) se refirió a la muerte de los dos niños misioneros asegurando que existe un abandono de persona por parte del Estado. “Es el perfil de esta gestión de gobierno, tienen una mirada en la que la vida de las personas no valen”, indicó.
Además afirmó que nadie está en contra de un programa que intenta erradicar la desnutrición infantil más bien, “estamos en contra de la manera en que se está administrando y gestionando”, dijo.
La improvisación de los gobernantes a través de un programa que prometía solucionar una grave problemática misionera, terminó mostrando la cara de la muerte. “La culpa no es del programa en si, si bien tiene algunas falencias, por ejemplo fue pensado para una sociedad de clase media y alta que supuestamente tienen todas las comodidades y necesidades básicas satisfechas y solamente se le enseña a las familias cómo administrar los alimentos y los recursos. Sin embargo, estamos hablando de gente en estado de extrema precariedad y de indigencia”, señaló la profesional.
La culpa siempre la tiene el otro. Si no son los padrinos voluntarios del polémico Hambre Cero, son los gobiernos anteriores o en última instancia los medios de comunicación. Cualquier responsabilidad externa es válida si de no hacerse cargo se trata.
“La responsabilidad es de los funcionarios y profesionales que están interviniendo de manera directa en el programa”, aseveró Martínez y agregó: “los padrinos y madrinas son gente de buena voluntad que se anotan para acompañar a familias en situaciones de desnutrición, pero este Gobierno en vez de hacerse cargo, delega la responsabilidad en ellos”.
Respuestas Cero. Milagros Benítez, vivía en Montecarlo y tenía un año y tres meses, falleció a menos de un mes de conocerse la muerte de Héctor Díaz (2) en Apóstoles. Ambos, estaban incluidos en el Programa Hambre Cero. Sin embargo desde el Estado la excusa fue que no murieron por desnutrición.<>“Toda persona con algo de sentido común, jamás puede enviar a su casa a una nena de un año y tres meses que parece un bebé y se encuentra en ese estado, debía quedarse internada en observación y con un equipo interdisciplinario que la asista constantemente, por eso digo que hay abandono de persona”, explicó Silvana Martínez.
La presidenta de la FAAPSS manifestó además que teniendo en cuenta las condiciones en las cuáles viven los niños con cuadros de desnutrición, es el Estado quién debe ocuparse. “Si la familia no está en condiciones de sostenerla, si es una familia vulnerable con falta de vivienda digna, sin agua potable y luz, directamente es mandarla a la muerte”, dijo.
“Sandra Giménez dice que no es una cuestión de pobreza estructural, de agua potable, luz, ni de trabajo, sino una cuestión de actitud ¿Como la gente va a tener actitud y esperanza cuando ve que se le están muriendo los hijos? ¿Cuando no tienen ni alternativas laborales?”, criticó Martínez.
De planificación, ni hablar. Según estadísticas nacionales, en Misiones se registra la mayor tasa de fecundidad del país, y al mismo tiempo es la segunda provincia con más desnutridos crónicos. “Nacen dos veces más niños que en el resto del país, pero llegan en la precariedad”, sostuvo la profesional.
Afirmó que en muchos de los casos se trata de madres adolescentes y pobres que posiblemente ya presentan un cuadro de desnutrición, que transmiten a su bebé recién nacido.
“No hay una seria política pública de sexualidad reproductiva, cuando la gente y la familia no están capacitadas para hacerse cargo de sus propios miembros tiene que estar el Estado asistiendo. Ya van 11 años con esta visión de gobierno y las cosas van empeorando ¿a quién van a culpar ahora? son ellos los que están a cargo”, reclamó Martínez.



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