Planeó su propio asalto y ahora está detenido

Planeó su propio asalto y ahora está detenido
Efectivos de Robos y Hurtos allanaron un supermercado de Santa Lucía, donde la supuesta víctima había depositado la mercadería que dijo que le habían robado unos asaltantes.
No fueron piratas del asfalto. Tampoco una banda de delincuentes que lo siguió para realizar el atraco y alzarse con los 2.000 kilos de fiambres. Habría sido la misma víctima la que planeó el supuesto robo, en el que terminó maniatado, encerrado en el camión que conducía y sin la mercadería que debía llevar hasta una distribuidora de calle Mendoza y Pedro de Valdivia. Y para ello, según señalaron desde la Policía, habría contado con la complicidad de al menos tres personas más.

A esa conclusión arribaron los pesquisas de la División Robos y Hurtos, comandados por el Crio. Carlos Castillo, luego de analizar la versión que dio Luis Cáceres (38), el pasado 28 de febrero tras el supuesto episodio. El hombre habría señalado que después de cargar combustible en una estación de servicio ubicada en Telesfora Sánchez y lateral de Ruta 40, en Capital, lo abordó un delincuente que tenía casco puesto y que amenazándolo con un arma lo hizo llegar hasta Las Chacritas, 9 de Julio, donde le sustrajo la mercadería. Que en ese punto, le ataron las manos y lo dejaron encerrado y que cinco horas después pudo denunciar lo que supuestamente le había sucedido.

Pero los investigadores advirtieron algunos puntos confusos en su denuncia y al revisar las cámaras filmadoras situadas en la estación de servicio por donde dijo que había ingresado, y de las que pertenecen a la Policía, descubieron que ningún delincuente abordó el vehículo de Cáceres, indicaron desde la Policía. Tras una segunda entrevista con el denunciante, los pesquisas dieron con el cargamento de fiambres que él mismo había depositado en un supermercado, ubicado en San Lorenzo a metros de avenida Circunvalación, en horas de la mañana del día en que supuestamente lo habían asaltado. Ayer, en la tarde, allanaron ese negocio y secuestraron decenas de cajas de fiambres que fueron valuadas en 60.000 pesos.

La Policía informó que el comerciante quedó detenido pese a que habría señalado, que él solo le prestó el lugar a Cáceres después que éste le pidiera permiso para guardar el cargamento por unos días.

Por su parte, el denunciante, quedó alojado en los calabozos de la Central por orden de la Justicia. Los investigadores anoche buscaban a dos sujetos del ambiente delictivo que estarían involucrado en este hecho.

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