Un juez. En verdad dos, Piombo y Sal LLargués, pero aquí nos ocupamos del primero.
Docente acreditado en Derecho Internacional Privado. Académico de las universidades de La Plata y Mar del Plata. Un integrante de la justicia argentina, un Juez de Casación, logró, con un fallo prejuicioso, aberrante, apartado de cualquier fundamentación jurídica, apegado a diferencias sociales, sexuales, educativas; unir a todos y cada uno de los argentinos...
Hacía tiempo que no pasaba. Piombo unió a todo un país. Escucho a Leuco o a Barone, desde Mitre o Radio Nacional, hasta Clarín y Tiempo Argentino. Todos de acuerdo, el fallo es una locura.
Habla mi vieja, y una académica del derecho, y una doctora en psicología. Todas de acuerdo, el fallo es una aberración.
En Mar del Plata, LA FUM y el Centro de Estudiantes de Derecho, peleados en mucho, están de acuerdo en lo mismo: El fallo es un retroceso, una vergüenza.
No satisfecho, busco otras voces. Maximiliano Abad opina lo mismo que José Luis Zerillo, y las chicas de Mumalá. El fallo es un disparate, prejuicioso, lamentable. Algunos recuerdan otros fallos repudiables, como cuando casi justificaba en el 2011 la violación de un pastor a dos chicas de 14 y 16 años.
Mientras escribo, la decana de la facultad de derecho "analiza" rescindir el contrato que une a Piombo con esta casa de altos estudios hasta septiembre, al tiempo que los estudiantes juntan firmas en la puerta para pedir su apartamiento.
Los ignorantes, los ignorados, los académicos, los especializados, los políticos, de izquierda y derecha, los medios de aquí, los grandes y los pequeños, todos. La gente, la sociedad, todos están de acuerdo. Es tan difícil de comprender, de asimilar y de justificar, que un juez baje la pena de un violador porque el niño de 6 años violado ya había sufrido antes una situación traumática similar, presuntamente a manos de su padre, que todos los sectores de la vida argentina piensen de la misma manera: Que hay que enjuiciarlos y destituirlos...
Hoy, un diputado del GEN y una senadora del FPV insisten con el pedido de juicio político. Una denuncia, un reclamo que viene del 2011, y cuatro años de demora en conformar el jurado.
Hoy, en Argentina, en algo nos pusimos de acuerdo. Piombo nos unió. Ojalá nos unamos por otros temas, en otras circunstancias. Tenemos todos muchas más cosas en común de lo que pensamos...

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