Estudiantes derrotó 2-1 a Atlético Tucumán en Catamarca y se instaló en la próxima instancia de esta competencia. No jugó del todo bien, pero gracias a Rulli se sostuvo. Quilmes será el próximo rival. Mirá los goles de Zapata y Núñez.
Con esta victoria, el albirrojo embolsa algo más valioso que los 360 mil pesos que se lleva de premio. Adquiere un poco más de confianza ya que ratifica el resultado obtenido con Boca, aunque desde el rendimiento sigue teniendo varias cuentas pendientes. De ahí se explica que Gerónimo Rulli haya sido, al igual que contra el Xeneize, la indiscutida figura de la cancha.
Estudiantes pegó de entrada en el partido con un gol temprano que alteró los planes de Atlético Tucumán. A los 3 minutos, Marcos Gelabert escaló por el centro del campo y rompió la línea del medio tucumano. Cedió para Román Martínez que solo y sin marca encontró la defensa abierta. Con un pase perfecto entre líneas cedió para Duván Zapata que de primera definió cruzado y venció a Christian Lucchetti para establecer el 1-0.
A partir de ahí el dominio territorial y de emociones estuvo a cargo del equipo del Nacional B. Atlético Tucumán le quitó la pelota al Pincha y de a poco desnudó las viejas falencias que vienen heredadas desde el Torneo Final. A los Cérsar Montiuglio mandó un pre-aviso con un remate que se fue desviado por el palo izquierdo.
El equipo platense respondió por medio de Leonardo Jara y Carlos Auzqui, sus armas más peligrosas a excepción del colombiano. Una pared entre ambos terminó con un remate del correntino que terminó siendo anunciado y de fácil control para el arquero rival.
Después de varios minutos de intrascendencia, el partido cobró vida gracias al ímpetu tucumano y al talento salvador de Gerónimo Rulli. Al igual que con Boca, el juvenil arquero de Estudiantes se erigió el figura para mantener el cero en su arco.
Primero a los 27, cuando una buena jugada entre Bustamante y la “Pulga” Rodríguez terminó en un disparo potente del enganche que el joven guardameta se arregló para mandar al córner. Después a los 30, con una de las atajadas más increíbles de los últimos tiempos. Una serie de pifias en el área dejó a Bustamante en absoluta soledad en la puerta del área chica. En el aire y sin controlar, el volante sacó un remate violento que se incrustó en la cara de Rulli para evitar el empate.
Cansado en su búsqueda, el “Decano” bajó su intensidad. Esto lo aprovechó el Pincha, que en los metros finales puso en evidencia las diferencias de categorías. A los 35, un tiro desde afuera del área de Carlos Auzqui obligó a un exigido control por parte de Lucchetti. Y a los 40, en una contra muy bien manejada por Martínez, derivó en Maxi Núñez que eligió por pegarle al arco (sin fuerza y anunciado) antes que habilitar a dos compañeros que estaban casi en soledad.
Con Tucumán arrinconando al equipo platense se terminó un primer tiempo dinámico, entretenido y de trámite parejo.
Sufrió pero pasó. La tendencia del segundo tiempo se mostró igual que como finalizó la primera. Un equipo tucumano lanzado al ataque y con la ambición de obtener el empate. Es por eso que al minuto avisó con el cabezazo de Deivis Barone que se fue muy arriba del travesaño.
De contra, Estudiantes encontró herramientas para ampliar su ventaja. A los 3, un buen cabezazo de Duván que se fue besando el palo a centro de Núñez. Y a los 10 con una jugada que nació producto de un buen pase de Román Martínez para Jonatan Silva que lanzado al ataque y en velocidad remató desviado.
Pese a estas llegadas, los tucumanos siguieron dominando las acciones del encuentro. Fue por eso quizás que a los 15, Pellegrino dispuso el ingreso de Leandro Benítez en lugar de Carlos Auzqui para tener un poco más de presencia en el mediocampo.
La variante dio sus frutos a los 18 con el 2-0. Un centro de Silva encontró a Zapata pero sin lograr conectar bien. De todas maneras se generó un rebote que le quedó a Núñez para fusilar a Lucchetti y ampliar la ventaja.
Sobre los 20, el físico le volvió a pasar factura a Estudiantes. Leandro Desábato no aguantó más, se tomó el isquiotibiel derecho y por eso salió reemplazado por Jonathan Schunke.
Cuando parecía que el partido estaba liquidado, el gol de Atlético Tucumán le agregó bastante pimienta. A los 26 la Pulga Rodríguez sorprendió con un remate bombeado cuando parecía que mandaba un centro y puso el 1-2.
Desde ahí y hasta el final, casi todo fue del “Decano” tucumano. Apenas unas aproximaciones del Pincha y un par de contras mal manejadas por sus atacantes. El resto, sería casi todo de Gerónimo Rulli. A los 39, el juvenil se despachó con un atajadón sobre un cabezazo de Almerares pero que estaba invalidado por un foul previo a Schunke.
Ya en el descuento, un remate de Barrado que se desvió en el camino encontró bien parado al juvenil arquero para controlar y quedarse con la victoria. Como perla queda el debut de Diego Mendoza en el Pincha. El delantero fue en lugar de Guido Carrillo que todavía debe cumplir dos fechas de suspensión.
En definitiva, Estudiantes se trajo un triunfo que lo instala en los octavos de final y aumenta su confianza para recuperarse después de este pésimo arranque de 2013. Tiene mucho que mejorar desde el rendimiento. Debe afianzar su idea aunque tiene algunos puntos de donde apoyarse para salir del mal momento.

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