En Pilar, las termoeléctricas ya generan rechazo vecinal

En Pilar, las termoeléctricas ya generan rechazo vecinal

Una de ellas pertenece a la misma firma que la planta de Luján y según los medios de esa ciudad fue clausurada por el OPDS. Al igual que el caso local, el Concejo Deliberante aprobó una zonificación a medida. Denuncias de contaminación.Autor: Nicolás Grande

Lo ocurrido en el Concejo Deliberante, con aval del Departamento Ejecutivo, se enmarca en una situación nacional. Según consta en el expediente, en el marco de la Emergencia del Sector Eléctrico Nacional, la Secretaría de Energía Eléctrica, en marzo del 2016, delegó a CAMMESA a convocar a inversores ajenos al Estado Nacional (ergo, privados) para que “manifiesten su interés en la instalación de nueva oferta de generación vinculada al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), la que deberá estar en condiciones de aportar potencia y energía para el próximo período estacional de verano y los subsiguientes de inverno mayo-octubre 2017 y verano-noviembre 2018”.

De ahí que existan antecedentes en otros distritos de procedimientos similares a los registrados en Luján. Pilar es el caso más cercano, donde vecinos ya cuestionan el funcionamiento de centrales termoeléctricas. Hablan de contaminación. En el caso local, todavía se desconoce el estudio de impacto ambiental.

A comienzos de octubre, el diario Resumen de Pilar tituló: “Aumentan los ruidos y la preocupación en Villa Rosa por las termoeléctricas”. La información detallaba que “tras meses de preocupación, los vecinos de la zona finalmente se sintieron alarmados por los ruidos que genera la planta de APR Energy, que se encuentra funcionando a prueba”. En ese sector, cercano a la Ruta 25, también figura una planta de Araucaria Energy.

“La termoeléctrica está ubicada en un centro urbano, hay varias escuelas ahí, la sala de salud, el ferrocarril, es muy poblada la zona”, expuso una docente al medio pilarense. La vecina apuntó que “ya los vecinos empezamos a experimentar los ruidos, y con el tiempo se suman el uso del agua y los gases que emanen”.

“Las termoeléctricas están siendo prohibidas en muchos lugares del mundo y acá son bienvenidas como si fueran la última tecnología. Con el gasto enorme de dinero que están haciendo, se podría invertir en otras fuentes de energía alternativas”, añadió.

El artículo también sumó el testimonio de Pedro Delfino, vecino de la zona: “Se escucha perfectamente desde mi casa el sonido de las turbinas, y más allá del ruido que es muy molesto, nos molesta más el problema de la contaminación ambiental que genera. Del total de combustible que utilizan estas máquinas, solamente el 30 o 35 por ciento es utilizado para generar energía eléctrica, y lo restante va como gases de efecto invernadero a la atmósfera. Dentro de esos gases hay contaminantes como nitrógeno y azufre que envenenan la salud. Por otra parte, van a sacar agua de la napa, con lo cual van a secar las napas de la zona. Y no sabemos qué van a hacer con esa agua después. Están generando un desastre ambiental”.

A fines de octubre, el mismo medio dio cuenta de la clausura dispuesta por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) sobre la central propiedad de Araucaria Energy. De acuerdo a Resumen de Pilar, “fuentes oficiales señalaron a que el motivo de la clausura es debido a que aún la planta no ha obtenido por parte de la Provincia la categorización (sería de tercera categoría, la considerada más peligrosa para el ambiente), lo cual es un requisito exigido por la Ley 11.459, en la cual se enmarca Araucaria”.

En otro tramo, se vislumbra un proceder similar al que el tema tuvo en Luján: “Para cumplir los requisitos legales, fue necesario declarar un cambio de zonificación en las parcelas donde se encuentran las termoeléctricas, lo cual fue votado en julio en el Concejo Deliberante. Según consta en el expediente aprobado por el HCD, las parcelas en cuestión correspondían a ‘distrito complementario club de campo’ y ‘distrito complementario industrial’, en los cuales no se admite actividades como las de las termoeléctricas. Para sortear esto, los concejales aprobaron una ordenanza que determina que ahora se trata de una ‘zona D Industrial Exclusiva’, desafectando las parcelas de su zonificación original”.

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