El defensor del Niño y del Adolescente y los abogados querellantes solicitaron al Tribunal que le impongan 10 años de cárcel al imputado, mientras que el fiscal pidió 7 años por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante y tenencia de arma ilegal. El defensor solicitó la absolución o, en última instancia, la pena mínima de 4 años
Para Espinar quedaron acreditados los hechos que se le atribuyen al imputado por eso pidió esa pena porque advirtió que se tratan de abusos sexuales –sin acceso carnal- gravemente ultrajantes.
Los abogados querellantes, en representación de la madre de la nena, Facundo Trova y Alejandro Bustamente solicitaron al Tribunal la misma pena, es decir, 10 años de prisión para el acusado.
El fiscal Juan Pablo Balderrama requirió la pena de 7 años para el acusado como autor responsable de los abusos sexuales gravemente ultrajantes –sin acceso carnal- en perjuicio de la nena.
Mientras que el defensor particular Juan Manuel Kees pidió la absolución porque consideró que no está acreditada la acusación o, en el caso de que el Tribunal desestime ese planteo, el mínimo de la pena que el Código Penal prevé para reprimir ese tipo de delitos, es decir, 4 años de prisión.
Ayer al mediodía se recibieron los alegatos de las partes en la Cámara en todos los Fueros de San Martín de los Andes que integra el juez Federico Sommer y las juezas María Julia Barrese y Gladys Mabel Folone.
La sentencia se conocerá el 4 de abril próximo, porque la semana que viene es Semana Santa. Al imputado se le atribuye ser el presunto autor de abusos sexuales gravemente ultrajantes –sin acceso carnal- en perjuicio de la nena que entonces tenía entre 4 y 5 años.
Los hechos fueron reiterados durante un período de seis meses aproximadamente y ocurrieron presuntamente, según la acusación fiscal, entre finales de 2008 y los primeros meses de 2009, en el domicilio del acusado. Meses después, en 2009, la madre presentó la denuncia.
Los hechos tienen el agravante del vínculo porque el imputado es la pareja de la abuela de la víctima. El hombre es propietario de cabañas en Villa La Angostura y en todo el proceso nunca estuvo detenido.
El imputado negó los hechos que se le atribuyen. Dijo que fue la madre de la nena la que fabula toda la situación. Sostuvo que se trata de un problema familiar.
Aunque los peritos que atendieron a la nena dijeron en el juicio que los hechos ocurrieron
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