El Tribunal Oral Federal (TOF) que investiga crímenes de lesa humanidad en Santiago del Estero pidió al médico forense Julio Roldán que informara sobre el destino de restos de tres presuntos desaparecidos a los que hizo autopsias en 1977, durante la última dictadura.
Roldán elevó un informe sobre esas autopsias a los tres cuerpos que, según dijo, habían sido quemados y semienterrados en la localidad de Guasayán, 70 kilómetros al oeste de la capital santiagueña, y que podrían pertenecer a detenidos desaparecidos que estaban en poder de la llamada “Side santiagueña”.
En un escrito elevado al TOF, Roldán, actual jefe del Cuerpo Médico Forense de Santiago del Estero, dijo que los restos correspondían a tres personas jóvenes y fueron localizados en septiembre de 1976.
Roldán, cuestionado por el traslado irregular y la desaparición de esos despojos, indicó ahora que los mismos comprendían cráneos destrozados, piezas dentarias y músculos quemados en estado de putrefacción, hallados en la zona serrana de Guasayán.
En aquella época, el mismo forense había estimado que estos restos humanos pertenecían a jóvenes de entre 18 y 25 años, con estaturas de 1,54, 1,60 y 1,70 metro, dos de ellos de cabello negro y el restante castaño.
Tras la incorporación del informe sobre los resultados de las autopsias y a sugerencia del abogado querellante Antenor Ferreyra, el TOF solicitó a Roldán un nuevo informe sobre el destino dado ese mismo año a los restos.
Por otra parte, en la nueva audiencia de este juicio oral, el represor Musa Azar Curi -uno de los nueve acusados- reiteró su negativa a participar del mismo por videoconferencia desde la sala de terapia intermedia del Hospital Regional “Ramón Carrillo”, donde fue internado por dolencias diabéticas y cardíacas.
Al reanudarse la ronda de testigos, Pedro Antonio Servino se refirió a su secuestro y detención en un centro clandestino que funcionaba en la Jefatura de Policía de San Miguel de Tucumán.
“Tras ser sometido a una serie de torturas, fui condenado a 14 años de prisión por un Consejo de Guerra, pena que cumplí durante seis años en las cárceles de Villa Urquiza, Sierra Chica y La Plata”, relató el ex preso político.
En breves declaraciones, Servinio recordó que en el centro clandestino de la Jefatura policial compartió una celda con el abogado y diputado santiagueño Guillermo Miguel, diputado provincial desaparecido durante la última dictadura. El relato fue seguido atentamente por familiares de Miguel, que vienen participando de las últimas audiencias.
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