Todo parece indicar que las elecciones en la provincia de Buenos Aires se encaminan a su definición sin un debate entre sus candidatos. El postulante de Unidos por una Nueva Alternativa (UNA), Felipe Solá, quiere alterar ese pronóstico y elevó un desafío a sus principales contrincantes en las urnas.
Los principales rivales de Solá en la provincia de Buenos Aires son Aníbal Fernández (Frente para la Victoria) y María Eugenia Vidal (Cambiemos). La vicejefa de Gobierno porteño se había comprometido a discutir ideas en un encuentro que se había anunciado para el miércoles 7 de octubre en La Plata. Sin embargo la ausencia del postulante kirchnerista terminó desbaratando la invitación.
Felipe Solá le había reclamado a Vidal que "acepte un debate" público de cara a las elecciones. Según reporta la agencia Noticias Argentinas, Solá sostuvo: "Su jefe de campaña (el intendente de Vicente López, Jorge Macri) me pide que baje mi candidatura, en el debate le voy a explicar porque no me bajo. Tengo un millón seiscientos mil votos que me respaldan".
La respuesta no tardó en llegar. Por radio Mitre, Vidal explicó que "el debate era el 7 de octubre, con todos, y Aníbal se bajó", por lo que "ahora no tiene sentido hacer cosas que le sean funcionales" al ahora jefe de Gabinete de Cristina Fernández de Kirchner.
En relación a su candidatura, Vidal dijo que "hay mucho macho preocupado, mucho macho nervioso". Y agregó: "La clave de mi crecimiento es que la gente me ve como lo que soy, una mujer común, no extraordinaria". "No soy uno de estos machos alfa que creen que con prepotencia van a resolver las cosas", finalizó.





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