El día después de la derrota electoral del domingo, que lo terminó ubicando detrás del Frente Cívico de Luis Juez y de la UCR de Ramón Mestre-Oscar Aguad, encontró al PJ en un duro cruce de acusaciones.
-¿El kirchnerismo fue una de las causas de la derrota?
-No caben dudas de que la lista del kirchnerismo se formó para perjudicar al peronismo-, respondió ayer el ministro en diálogo con PUNTAL.
En el medio, el diputado Alberto Cantero volvió a llamar a la unidad del PJ: "Cuando fuimos juntos nos votaron superando el 50 por ciento de los votos".
Pero desde el schiarettismo se le contestó: "Eso es un imposible. No se puede mezclar el agua con el aceite. El kirchnerismo maltrata a Córdoba y nuestra posición es la de defender los intereses provinciales".
Gutiérrez y la delegada regional, Marisa Arias, celebraron con bombos y platillos el triunfo que el peronismo obtuvo en Río Cuarto. Para ellos, era muy importante ofrendarle al gobernador una victoria en el sur cordobés, después de las muchas promesas hechas durante la campaña electoral.
Entre ellas, la construcción del puente del Alberdi, la costanera, el Centro Cívico y las obras de infraestructura básica para los barrios más humildes de la ciudad.
Pero, en la provincia, el PJ salió tercero. La declaración de prescindencia de algunos dirigentes desencadenó rosarios de reproches, por ejemplo en el seno mismo del bloque peronista. "Si ustedes hubieran trabajado activamente, todo hubiera resultado más fácil", les enrostraron.
Ahora, los peronistas disidentes reclaman a viva voz el regreso de José Manuel de la Sota. Consideran que el ex gobernador es el único dirigente capaz de reencauzar nuevamente al partido en la senda del triunfo.
-¿Por qué piden por De la Sota?
-Porque es un factor aglutinante como no lo ha sido Schiaretti. Tiene el suficiente peso político para aunar al PJ con miras no sólo al 2011 sino también al 2012 en la ciudad-, dijo ayer a PUNTAL el jefe del bloque, Víctor Núñez.
En silencio, De la Sota votó el domingo en una escuela de Banda Norte y evitó hacer declaraciones a la prensa. Mantendrá su bajo perfil hasta agosto próximo, mes en el cual empezará a recorrer el país en el marco de sus aspiraciones presidenciales.
Aunque no se descarta que, si ese proyecto fracasa, intente nuevamente ser candidato a gobernador. Schiaretti no puede repetir como tal porque ya acumula dos mandatos en el Ejecutivo provincial.
En ese caso, De la Sota tendría que enfrentar a su archirrival político, Luis Juez, quien dejará su banca en el Senado para buscar la gobernación y tomarse revancha de aquel 2 de setiembre del 2007.
Pero, a pesar del traspié electoral, el schiarettismo no se da por vencido. Y dice que también peleará por retener el poder en el 2011.
¿Habrá un encuentro entre De la Sota y Schiaretti para limar asperezas y reorganizar al peronismo? Nadie lo sabe. Por lo pronto, el gobernador recibió ayer la noticia de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner está dispuesta a dialogar con él, tras los cruces de campaña.


Comentá la nota