Las autoridades de la institución aseguran que la zona se convirtió en insegura. Los alumnos también sufren arrebatos.
En diálogo con El Ancasti, el representante legal del colegio, el presbítero Juan Antonio Bulacios comentó lo sucedido en el último ilícito.
"Entraron durante el fin de semana, cuando no hay sereno, y se llevaron golosinas. Sacaron la puerta con una barreta. En este año, si las cuentas no me fallan, nuestra escuela registró un mínimo de diez robos. Entraron a la preceptoría, de donde se llevaron computadoras y elementos de trabajo", detalló.
Las autoridades aseguran que tienen que invertir continuamente en reponer lo robado y en la reparación de los destrozos que realizan los delincuentes en las instalaciones para entrar a robar. "El mayor problema es lo que gastamos para reparar los daños que ellos realizan al romper las puertas para entrar a robar. Y es que el seguro nos devuelve las computadoras y otros objetos de valor. Pero siempre estamos ahorrando para refaccionar y reacondicionar, porque la gente de seguridad nos la brinda el Ministerio de Educación, pero el sereno solo está de lunes a viernes de 21 a 7 de la mañana, y los fines de semana no hay nadie”, recalcó.
Además, los integrantes de la comunidad educativa aprovecharon la oportunidad para alertar sobre la existencia de varios hechos de robos y arrebatos violentos a los chicos que concurren a clase en el colegio. “Varias veces nuestros alumnos han tenido que sufrir robos violentos, en la zona de atrás del colegio, en la plaza. Yo hablé con gente de la Subsecretaría de Seguridad y con la Policía y les propuse poner una base o destacamento en la escuela, pero me dijeron que no contaban con medios ni con personal policial para eso”, concluyó Bulacios.
Las autoridades deslizaron que el sector se convirtió en una zona liberada y descuidada, donde incluso hace unos meses habían intentado abusar de una niña que se dirigía a clases de catecismo a la parroquia que se encuentra adjunto al edificio escolar. “Una chiquita que se dirigía a la catequesis fue abusada hace un tiempo. Por eso no sé si hablar de liberada, pero es una zona descuidada”, concluyó Bulacios.
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