Lo solicitan desde la CC-ARI bonaerense, quienes afirman que hay candidatos kirchneristas, massistas y macristas vinculados a empresarios del juego.
Martello expuso algunos de los proyectos que viene impulsando desde el año 2006 para regular –y estatizar- el negocio del juego en la Provincia e hizo un llamado de atención respecto al descontrolado incremento del parque de máquinas tragamonedas tanto en el Conurbano como en el interior.
"Mientras en distintos países del mundo se impulsan acciones para limitar la oferta del juego, el gobierno bonaerense permite que esta actividad prolifere de forma descontrolada. Se están instalando cada vez más maquinitas y las consecuencias la vemos en ciudades como Chivilcoy, con casos de gente que se suicida por problemas con el juego”, agregó Martello.
Según el diputado provincial mientras que en algunos países se ha regulado la expansión de este mercado, como en México (-14%) o en España (-7%) en un año; mientras que en la Provincia el último reporte de la principal empresa de juego se registró el proceso contrario: el parque de tragamonedas de esta empresa española pasó de 5279 en enero de 2012 a 6243, unas 964 máquinas más que equivale a un incremento del 18%.
"Scioli beneficia a propietarios de las salas de juego"
Martello también explicó la forma en la que Scioli benefició a los propietarios de las salas de juego que funcionan en el noroeste provincial, al renovarle las licencias de forma automática hasta por 15 años, a cambio de un irrisorio canon. "En esa región la actividad está concentrada en muy pocas manos. Más precisamente, dos empresarios manejan los hilos del negocio: el radical macrista Daniel Angelici (Pergamino) y Daniel Mautone (Chivilcoy), muy cercano al kirchnerismo. Además, estos dos empresarios serían socios en la administración del bingo de Ramallo y Angelici viene negociando con el intendente Mario Meoni (Junín), de quien es amigo personal, la instalación de tragamonedas en ese distrito. Mautone y Angelici también son socios en la firma Desarrollos Maipú SA, empresa que explota el casino del Hotel Arena Maipú de Mendoza", dijo el diputado.
Y agrega: "estos empresarios, además, tienen otro socio en común, que es Aurelio Serra, que en el último lustro habría hecho importantes operaciones comerciales con el empresario kirchnerista Cristóbal López, al punto que le habría vendido al menos dos de sus salas: Los Polvorines y Pinamar. En definitiva, el negocio del juego tiene la particularidad de cobijar, bajo el mismo paraguas, a kirchneristas, macristas, massistas y representantes de las más diversas tendencias políticas", dijo Martello.




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