Alumnos y docentes de la escuela de comercio Bernardino Rivadavia se manifestaron en forma pacífica el pasado martes por las calles céntricas de esta ciudad hasta el nuevo edificio destinado a ese establecimiento.
Uno de los docentes, el licenciado Carlos Córdoba, expresó: “Fui uno de los gestores del pedido de construcción de la nueva escuela y se consiguió el financiamiento a nivel nacional. El plazo para terminarla era de dos años y van 4 y no sabemos cuándo entregarán la obra".
El docente, quien reconoció que no sabe mucho de construcción, señaló que de acuerdo con lo que observan "falta mucho todavía", y recordó que desde hace un tiempo vienen escuchando promesas, pero "aun no contamos con la escuela y esto nos preocupa a los chicos, los padres y los docentes”, dijo.
Hay preocupación porque al edificio que ocupan concurren aproximadamente 600 alumnos, y no se le efectuó mantenimiento, y presenta deficiencias estructurales, problemas con las cañerías, el sistema eléctrico, las aberturas, los pisos, entre otras falencias. A esto se le suma el crecimiento de la matrícula como consecuencia de la nueva ley de Educación.
Valeria Sierralta, otra de las docentes, con ironía expresó: “Le peleamos al frío como siempre. Somos expertos, por ejemplo a la mañana cuando la temperatura es baja y da el sol, dictamos clases en el patio porque si encendemos las estufas se corta la luz”.
Como las galerías son abiertas, a causa del viento zonda, la semana pasada se suspendieron las actividades 2 días. Este fenómeno meteorológico abre puertas y ventanas, además hay cursos donde las ventanas no tienen vidrios y "en ese ambiente es difícil enseñar", se lamentó Sierralta.
A pesar de que no está terminado, los docentes comentaron que el edificio "se entregó 4 o 5 veces, con la obra paralizada".
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