Agrupaciones sociales hicieron cortes en unos diez lugares; el gobierno minimizó la urgencia
Acuciados por la situación en los barrios del conurbano, que califican como "angustiante", con "comedores desbordados y sin recursos", las organizaciones Barrios de Pie y el Frente Popular Darío Santillán activaron una batería de protestas frente a una decena de hipermercados de Capital y el Gran Buenos Aires para pedir alimentos. Autoridades de la provincia de Buenos Aires minimizaron el impacto del reclamo y hablaron de una "intencionalidad política".
Por la mañana, los manifestantes habían mantenido un corte en Corrientes y Callao, frente a la Casa de la Provincia de Buenos Aires, en reclamo de un aumento en la asistencia alimentaria. Desde allí, luego de dejar un pedido de audiencia con la gobernadora María Eugenia Vidal, mudaron la protesta a distintas cadenas de hipermercados.
"Nunca más hambre", rezaba en color rojo la bandera más grande, desplegada frente a la puerta del supermercado Coto en avenida Garay y Lima. Entre el ruido ensordecedor de bombos y redoblantes, unas 400 personas mantenían el corte de calle. En el asfalto, de forma simbólica, acompañaban algunas "ollas populares". Un cordón policial, integrado por efectivos de la Federal y la Metropolitana, se mantenía expectante sobre la vereda, bloqueando el ingreso a la tienda. La postal se repitió durante el mediodía, hasta las primeras horas de la tarde, frente a distintos mercados del conurbano. Otro importante punto de concurrencia fue el Carrefour próximo al puente Pueyrredón, en Avellaneda.
"Hace meses que le reclamamos a la gobernadora y nos dice que no hay presupuesto, que la provincia está fundida, pero hay un aumento de la pobreza y un aumento de la demanda social que necesitan prioridad", dijo a LA NACION Daniel Menéndez, coordinador nacional de Barrios de Pie.
Menéndez señaló que el traslado del reclamo a los supermercados respondió a poder "complementar la asistencia oficial mediante donaciones que permitan mantener la tarea social en los barrios".
De acuerdo con datos de Suteba, en cada municipio del conurbano bonaerense 55.000 chicos en promedio se quedan sin su ración en los comedores escolares.
El mes pasado comenzó a hacerse efectivo el aumento de $ 1200 millones para reforzar los almuerzos de 1,5 millones de chicos que tiene actualmente el sistema de comedores bonaerenses. Cada almuerzo, que antes disponía de $ 6,30, ahora cuenta con $ 12,60.
Para las organizaciones, la mejora es exigua. "Es presentada como un logro, pero apenas compensa la inflación. Con ese presupuesto no se le puede dar una dieta razonable a nadie", señaló el coordinador de Barrios de Pie.
Intencionalidad
Autoridades provinciales cuestionaron la legitimidad del reclamo. Y rechazaron que la situación en los comedores sea crítica.
"Las organizaciones reciben alimentos y tienen merenderos sostenidos con un programa nacional. Hay una cuestión política, de instalar un reclamo genérico", aseguró a LA NACION Santiago López Medrano, ministro de Desarrollo Social bonaerense.
Además, destacó una supuesta animosidad de la organización Barrios de Pie en los reclamos. "Es llamativo, su planteo mediático es que se movilizan por alimentos, pero en las reuniones piden puestos de trabajo", dijo López Medrano.
Las organizaciones sociales dejaron en los supermercados petitorios de alimentos y se llevaron la promesa de reparto de alimentos, que de daría la semana próxima. Y ya preparan para el 27 de julio una marcha frente a la gobernación en La Plata.



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