Los familiares del joven reeditarán su solicitud bajo el nuevo Código Procesal Penal.
El estudiante Ávalos, oriundo de Picún Leufú, desapareció el 14 de junio de 2003. La última vez que lo vieron con vida fue en el boliche Las Palmas, de esta ciudad, donde concurrió esa noche a bailar con amigos. Hace diez años de esto, y lo que pasó con el joven sigue siendo un misterio. Para esto la causa ya tiene 12 cuerpos.
La hipótesis de la querella involucra al personal a cargo de la seguridad del boliche, entre efectivos retirados del Ejército y policías que cubrían un servicio adicional. En esa dirección, el letrado Sánchez llamó la atención sobre un dato no menor que se desprende del expediente: quince minutos antes de que desapareciera Sergio, todas las cámaras de seguridad del boliche se apagaron.
También tomó en cuenta los apremios ilegales contra algunos jóvenes.
Para la querella, es un delito complejo el que está en juego, y el Estado no se puede sustraer de la responsabilidad de responder por la desaparición de Ávalos.
Como el planteo que presentaron cuando regía el viejo sistema judicial en la provincia no fue resuelto en su momento, ahora tendrán que volver a hacer la petición de forma oral en una audiencia.
Sánchez adelantó que está previsto que esto suceda el próximo martes en la mañana.
En esa audiencia, el juez -que sería Marcelo Muñoz- deberá resolver si hace lugar al pedido para un cambio de carátula que nacionalizaría la causa de la desaparición del estudiante.
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