Leticia Vega vive en el Barrio Aramburu. Dice que un empleado del IPV y un abogado le prometieron la adjudicación de una casa que no estaba cancelada y le sacaron dinero. Días atrás le llegó una intimación judicial de desalojo. Tiene dos chicos, de 3 y 15 años, ambos con problemas de salud.
Leticia Vega tiene 35 años. Vive en el Barrio Aramburu con sus hijos de 3 y 15 años. Días atrás le llegó una intimación judicial para desocupar el departamento. La mujer dice haber sido engañada por Arturo Vázquez, un empleado de la sección Cobros del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), quien junto con el abogado Gustavo Sánchez le aseguraron que se le iba a adjudicar la vivienda ya que la misma no había sido cancelada por Mario Tinto, quien tendría la tenencia precaria.
“Ellos me aseguraron que el departamento (ubicado en el Área 14, monoblock II, planta baja A del barrio Aramburu) iba a ser mío, que me iban a ser todos los tramites para que quedara a mi nombre. Yo no tenía donde vivir porque había estado alquilando en la Villa Del Carril, pero era un lugar muy inseguro, la vivienda era muy precaria, no tenía agua potable, a mi hija se le cayó un pedazo de mármol en el pie y casi lo pierde, a mi me dió la corriente porque tenía mal las instalaciones. Decidí irme de ahí, no podía pagar alquiler, me salió esta posibilidad de acceder a una casa y acepté, pensé que venía bien, no sabía que era todo ilegal”, comentó Leticia, quien se gana la vida con su emprendimiento de panificación y vende prepizzas para poder subsistir y que a sus hijos no les falte comida.
La mujer se fue a vivir al Barrio Aramburu en agosto del 2011 y a la semana, llega hasta la vivienda Mario Tinto, quien le informa que es el dueño. “Yo fuí a ver al abogado para contarle que había venido el señor Tinto y el me dijo que no me moviera que me quedará en la vivienda que iba a ser mía, pero tenía que seguir llevándole plata, incluso llegué a sacar tres préstamos que estuve pagando durante un año para no dejar de pasarle dinero como me había pedido”, contó la mujer.
En el 2012 Leticia fue detenida por delito de usurpación. Estuvo cinco días en la Brigada Femenina. “El abogado nunca se presentó, no hizo nada y lo que me decía era todo cuento tuve que llamar a otro abogado. Recién en noviembre del año pasado yo logro dar con el interventor del IPV, Martín Juncosa, quien me atendió por mi caso ya que el no da audiencias, yo le mostré los papeles, le expliqué como había llegado a la casa, el me dijo que me quedara tranquila que me iban a dar una solución”.
Los hijos de Leticia están con tratamiento por problemas de salud. El nene de 3 años debe tomar una leche especial ya que es intolerante a la lactosa y la de 15 años debe realizarse una serie de estudios porque le descubrieron un nódulo en un pecho.
“Hablé con el doctor José Luis Fernández Moreno, de (la sección) Legales del IPV, quien me dijo que pida un recurso de amparo y un informe de la situación de la casa. Yo pido que paren el desalojo porque no tengo dónde ir a vivir, si me sacan de esta casa, me quedo en la calle con mis hijos. Yo trabajo, puedo hacerme cargo de la cuota para pagarla, incluso hice plan de pago de agua y gas, estuve pagando los impuestos, con mi hija la pintamos, puse reja en la puerta, de a poco la vamos arreglando”, dijo Leticia Vega.
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