El 2 de julio debe operarse en España y solicita colaboración local.
:El 3 de marzo de 2007 cambió la vida de una familia cuando su pequeño, Alexis Ezequiel Esquivel de sólo ocho años tuvo un accidente con graves consecuencias. El lado izquierdo de su rostro quedó mal luego de varias operaciones, y para recuperar una visión normal y un halo de normalidad debe volver a operarse en Valencia (España) para lo cual necesita al menos 5.000 euros más los gastos de 50 días de recuperación.
Cristina Cari, la madre del joven de 14 años, pide ayuda. Es que Ezequiel actualmente busca llevar una vida lo más cercana a la de chicos de su edad porque su rostro tiene cierto grado de desfiguración devenido de prácticas quirúrgicas que a juicio de su madre rayan en la mala praxis.
Con un rasgo de angustia, Cristina recibió a El Tribuno de Jujuy en su hogar junto a su hijo y a su esposo, Alejandro Gaite, y contó cada instancia que su Ezequiel tuvo que pasar luego del accidente automovilístico junto a otros chicos, del que sobrevivió pese a los vaticinios médicos ante un “edema cerebral”.
Agradecida con algunos médicos, y desilusionada con otros de Buenos Aires, comentó que Ezequiel tuvo que pagar las consecuencias. El chico de 14 años usa a diario lentes de sol que le ayudan a cubrir el estado en que quedó su perfil izquierdo, un tanto caído y con un ojo dañado que refracta doblemente la imagen.
Luego de peregrinar por los hospitales que la obra social camionera les permitiera, Ezequiel perdió ese beneficio. Las cirugías y largas estadías en Buenos Aires le significó vender muchos bienes, y empeoró al perder la concesión de canchas que les habían cedido para trabajar, luego de una ocupación de los terrenos.
La lucha no fue fácil. A Ezequiel le colocaron un “arco peine” en la mandíbula con alambres, otra cirugía por la que le abrieron el cráneo con resultados negativos. Su suerte cambió cuando llegaron al médico Pedro Cavadas de Valencia que posee una fundación, y prevé hacerle una cirugía gratuita pero deben costear la internación y los gastos médicos que llegan a 5 mil euros, y también necesitan algo para cubrir la estadía de 50 días. Le reconstruirán el rostro insertando un pedazo de hueso del cráneo y subirán el pómulo, que posibilitaría mejorar su distorsionada visión. “Fue difícil por la vergüenza”, explicó Ezequiel quien va a la Escuela Gianelli, y aunque estudió años en su casa al volver al aula tuvo que adaptarse, por lo que aspira a que la cirugía le cambie no sólo el rostro sino su vida.
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