La municipalidad de Pico llevó adelante la compactación de 325 motos, 35 autos y 300 caños de escapes. Correponden a secuestros de entre enero de 2012 hasta el 30 de junio de 2013. El titular del Juzgado de Faltas Municipal, Carlos Iglesias y el director de Prevención y Protección de la Comunidad, Edgardo Privitera, encabezaron la actividad.
El Municipio local compactó y transformó en chatarra 325 motos, 35 autos y 300 caños de escapes. El procedimiento llevado a cabo este martes por la mañana en el depósito de calles 32 y 27 es el segundo que se concreta a través de las normativas generadas por las autoridades políticas locales. Aún quedan secuestradas 1100 motos y varios automóviles que llenan tres galpones municipales.
El titular del Juzgado de Faltas Municipal, Carlos Iglesias, junto al director de Prevención y Protección de la Comunidad, Edgardo Privitera, encabezaron la actividad.
Según explicaron los funcionarios, los rodados y caños de escapes que se compactaron fueron secuestrados entre enero de 2012 hasta el 30 de junio de 2013.
“Si bien la ordenanza establece que son 6 meses para proceder a la compactación, se esperan 6 meses más, se llega al año y se produce el proceso, es decir, estamos compactando desde hace un año y medio para atrás”, explicó Iglesias en diálogo con la prensa.
El Municipio había difundido la compactación de rodados hace ya un mes y medio, pero se pospuso por la llegada de la máquina que realiza dicho trabajo, perteneciente a un chatarrero local que hace la misma labor en grandes ciudades del centro del país.
En dicho lapso de tiempo se presentaron alrededor de 10 dueños de motos que presentaron la documentación correspondiente y pagaron las infracciones para recuperar sus rodados. Lo mismo ocurrió con dos autos secuestrados. También en un mes y medio se aumentó en 70 el número de caños de escapes secuestrados para destruir.
Procedimiento
Sobre los pasos previos a la compactación, el juez de Faltas informó que “primero se realiza la retención y se notifica al dueño que el vehículo queda retenido. Se hace un expediente con cada uno de los vehículos que ingresa al depósito, se sacan fotos y desde la Policía vienen agentes que se verifican los cuadros, y si fueron adulterados, van al área especifica de la Policía, sino continua el proceso acá”.
Y agregó “luego sigue todo un proceso administrativo, donde se condena a la persona por la infracción y después, respecto de la titularidad del vehículo, si el vehículo esta en malas condiciones se produce la compactación y si está en buenas condiciones, que puede ir a un proceso de subasta que es un poco más largo que lo que estamos haciendo ahora, se separa”. Aunque aclaró que, en la mayoría de los casos, las motos están en “malas condiciones”.
También explicó que, previo a entregar las motos a sus dueños, que “se hace una medición por los ruidos molestos, y si supera los decibeles, se le quita el caño de escape y el dueño debe venir con el escape original para llevarla. Por eso al día de hoy tenemos 300 caños de escape que compactar, secuestramos casi un caño de escape por día”.
Colmados
El juez de Faltas destacó también la gran cantidad de retenciones que se hacen en la vía pública. “Hoy tenemos 3 galpones colmados del área de Tránsito, tenemos 1100 motos, podríamos compactar cada 6 meses, pero lleva todo su procedimiento y principalmente dependemos que la compactadora se encuentre cerca de la ciudad, porque la compactación necesita mucha chatarra y siempre anda en las ciudades grandes, como Córdoba, Mendoza, San Luis, como nosotros generamos poca chatarra, dependemos de otros factores”.
Remarcó también que “para el municipio, el costo (de la compactación) es cero, porque teníamos dos opciones: contratábamos a la maquinaria y al personal, se le pagaba lo que corresondia y después Municipalidad se encargaba de transporte y mandarlo a los centros de reciclados en Buenos Aires; o la otra es de costo cero y ellos (por el chatarrero local) se encargan de la chatarra, se quedan con la chatarra y ellos mismos la venden. Por eso se hizo un contrato por dos años, donde ellos se hacen cargo de toda la chatarra que acopiamos y el costo para el Municipio es cero”.
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