Piñas y celos entre las "tropas" de Duhalde y De Narváez en Berazategui

Los cortocircuitos se generaron tras un encuentro. Hasta un dirigente terminó con un ojo morado.
Los ojos del peronismo federal parecen estar puestos en la zona sur del Conurbano. Más que nada cuando el candidato a presidente Eduardo Duhalde aún comanda sus filas desde Lomas de Zamora. Más que nada, también, cuando el candidato a intendente de ese partido es su propio yerno, el diputado Gustavo Ferri. Claro: lo primero es la familia.

Resulta que el lunes pasado en Berazategui, dos sectores pujantes de la oposición se disputaron una interna feroz que terminó en golpes, piñas y hasta concluyó con el ojo morado de un dirigente.

Fue cuando se organizó una reunión del denarvaísmo de la tercera sección electoral en una sede del sindicato del vidrio. El corto circuito se produjo entre las tropas del diputado bonaerense Osvaldo Mércuri y su par Mónica López (ambos fervientes adeptos del “colorado”), quienes se disputaron el armado de las listas con el duhaldismo. Es que cada sector intentó consagrar a sus dirigentes o punteros distritales, por lo que se ocasionó un fuerte cortocircuito por ganar el liderazgo partidario.

De todas formas, Ferri estuvo ausente y la discusión se generó también en torno de los presentes de otros partidos, como con referentes de Esteban Echeverría. Por eso de un bando o del otro se cruzaron por cómo defendía cada uno a su candidato.

Fue el concejal lomense Sebastián Leporace, quien oficializó de vocero de Ferri y, por ejemplo, reclamó a los gritos que su grupo trabaja con De Narváez desde antes de 2005, lo que despertó la furia del mercurismo. Según trascendió, su par en el Concejo de Lomas, Hernán Tapari, habría discutido fuertemente y le habría remarcado su intemperancia.

Inmediatamente, se produjo una insólita trifulca en donde Rubén Esquivel, asesor del concejal de Lanús Martín Sosa, terminó con un ojo morado, producto de un codazo aparentemente dado por otro dirigente.

"Rubén solo quiso ir a poner algo de calma y lo único que recibió fue una agresión intolerable", señalaron desde el entorno de Sosa a la Política Online.

Por su parte, Ferri salió a hablar y limó más las asperezas: “Empezaron a maltratarme a mí y a Carlos Acuña, que es otro de los compañeros del espacio”, dijo, y agregó que “se invitaba a pelear” a los duhaldistas. En conclusión, más que una discusión pareció una pelea de "egos" políticos para saber quién estará más cerca de los principales candidatos del PJ federal, en las listas previstas para octubre.

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