El fallecimiento de Carlos Aguilera, de 45 años, ocurrido ayer entre las 18:30 y las 19 en una vivienda del barrio José Ignacio Rucci IV, es investigado en el marco judicial por el fiscal subrogante Andrés Torino.
La justicia trata de establecer de manera fehaciente las causas de la muerte del hombre, de profesión albañil y titular de un criadero de cerdos, a partir de los datos que pudo dar su pareja, único testigo presencial del suceso. A estar de la información obtenida por este medio, Aguilera llegó a su domicilio en calle 327 bis Nº 169, se duchó, y se acostó por haber sentido molestias.
Poco después, la mujer notó que el trabajador se había descompensado y decidió llamar al Servicio de Emergencias Médicas. Los profesionales que atendieron el llamado no pudieron más que constatar el fallecimiento, dando aviso a la sede policial de Comisaría Tercera para que inicien las actuaciones de rigor.
En ese marco se puso en conocimiento al fiscal de turno, subrogante de Héctor Aberásturi, quien como primera medida ordenó la realización de la correspondiente necropsia. Dentro de las primeras hipótesis que se barajan cobró fuerza anoche, que Aguilera falleció como consecuencia de un infarto masivo.
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