En la Unicameral, el fiscal de Marcos Juárez fue absuelto en el Jury que se le realizaba por “mal de- sempeño” y “negligencia grave” en distintas causas. La Fiscalía General de Alejandro Moyano lo terminó exculpando.
La tarde en la Legislatura cordobesa no tuvo la tranquilidad habitual de cada jueves. Muy por el contrario, la decisión de absolver al fiscal de Instrucción de Marcos Juárez, Carlos Viramonte, en el Jury que se le realizaba en la Unicameral, terminó generando controversias y polémicas que, con el transcurrir de las horas, fueron menguando. Viramonte fue absuelto por el fiscal General, Alejandro Moyano -era quien había impulsado la denuncia- y por la defensa, con lo cual y acto seguido, el tribunal que lo juzgaba decidió por unanimidad hacer lugar al pedido de la Fiscalía General y la defensa. Y de esta manera, Viramonte seguirá con su trabajo al frente del ministerio público en Marcos Juárez.
Los motivos del Jury
“En mis 58 años, nunca estuve tan nervioso como ahora. Perdón, se están jugando muchas cosas en mi vida”, dijo ayer Viramonte cuando la presidenta del TSJ, Aída Tarditti, le consultó si quería hacer alguna manifestación después de “todo lo escuchado en este juicio”. Previo a esto, hubo una larga exposición de alegatos por parte de Moyano y de la defensa del titular de las fiscalías de en el sudeste cordobés.
Eran tres las causas que habían motivado el Jury y cuyo proceso se inició el pasado 20 de mayo: la primera, a raíz de un accidente con dos personas mayores que fallecieron, donde el acusado era Sixto Gómez y la cual prescribió; la segunda, con otro siniestro vial, y donde una ambulancia que trasladaba a un herido volcó y el paciente -se desconocen los motivos- perdió la vida; y la última, por una acusación por apremios ilegales en contra de Jorge Orellano en una dependencia policial.
Tras la extensa exposición de alegatos por parte de Moyano, el titular del Ministerio Público Fiscal concluyó: “Solicito, por todo lo expuesto, la absolución del doctor Carlos Viramonte, toda vez que si bien los hechos existieron como fueron acusados, ninguno de ellos por sí solo, ni todos analizados en forma conjunta, constituyen las causales constitucionales de mal desempeño y negligencia grave”.
El tribunal estuvo compuesto además de Tarditti, por los legisladores Juan Manuel Cid (presidente en el jury), Sergio Busso (UPC), Ricardo Fonseca (FC) y Carlos Felpetto (UCR). Consultados entonces por este diario algunos de ellos acerca de la resolución, coincidieron con lo argumentado por Moyano. “Con el pedido de absolución, allanó la decisión final”, dijo uno de los miembros quien, al mismo tiempo, reconoció que si la fiscalía general no hacía el pedido para exculparlo, la absolución estaba al caer por “la poca solidez en las pruebas que se presentaron”.
Claves de la decisión
Desde el Tribunal, reconocieron que hasta hace unas semanas, más de los dos tercios sostenían que la situación de Viramonte era compleja. Pero que luego, con la aparición de otras pruebas y el aporte de otros testigos por parte del acusado -entre ellos, Lorenzo Cortese, uno de los más respetados en el derecho a nivel nacional- la situación cambió.
Los que siguieron de cerca el proceso, consideran que, en la primera causa, no se le pudo endilgar culpabilidad al no elevar la misma a juicio y argumentaron que pese a lo ocurrido durante el proceso, esto no es suficiente para pedir la destitución. Además, uno de los vocales sostuvo que fue clave no haber encontrado alcohol o drogas en los análisis.
En tanto, sobre los apremios a Orellano, algunos sostienen que el trasfondo es parte una de las tantas internas judiciales que se viven en Córdoba. Es más, anteriormente no habían incluido en la causa -y así lo reconoció Moyano- que al detenido se le habían realizado cuatro exámenes médicos para ver cómo evolucionaba.
Por último, y con respecto al accidente de la ambulancia, el “mal desempeño” de Viramonte se dio por no incluir a la madre de Federico Anaya -muerto en el siniestro- como querellante de la causa. Moyano entendió que “fue un error procesal” y generó así polémica en los pasillos de la Unicameral.
Anaya sufrió una dolencia empujando un auto, se lo trasladó en una ambulancia que volcó y el joven murió. Lo que no se puede determinar en la causa que aún sigue abierta en contra de Diego Spizzo (el chofer del vehículo) es si Anaya murió por el siniestro o por otra causa.
Tras los alegatos, se decidió absolver a Viramonte, pero el escenario quedó dividido: por un lado, los que entienden que las pruebas, en todas las causas, eran débiles y por eso se revirtió el proceso; pero por el otro, los que ven un paraguas político sobre el fiscal que seguirá en funciones. Pese a la polémica.
Comentá la nota