El resultado, al 30 de septiembre pasado, está condicionado por el bache financiero que le genera la deuda que tomó para pagar la nueva central de Pilar. En un año, el costo de distribución subió 18%.
El balance parcial de la compañía fue presentado la semana pasada al Ente Regulador de los Servicios Públicos (Ersep), como información complementaria al pedido de suba tarifaria.
Según ese documento, que abarca el ejercicio económico al 30 de septiembre pasado, Epec experimentó un sustancial repunte en sus resultados operativos, pero no alcanzó para compensar el bache financiero.
En el área de distribución (la más importante), el resultado bruto (ventas netas sobre los costos de los servicios) se ubicó en 619,8 millones, 28 por ciento por encima de un año atrás.
En generación, en tanto, si bien tuvo un déficit primario de 15 millones de pesos, esa pérdida cayó 74 por ciento en comparación con septiembre de 2011.
En este rubro, en el que debe remar contra el atraso tarifario del mercado mayorista, los ingresos subieron 57 por ciento, por encima del ritmo de los costos (48,6 por ciento).
A fines de enero, la calificadora de riesgo Moody’s emitió un informe sobre Epec en el consignó, en forma equivocada, que los gastos en generación habían subido 486 por ciento.
El error de tipeo (486 en lugar de 48,6) no fue subsanado y aún figura en el detalle de la última revisión trimestral.
En total, computados los gastos de comercialización y administración, Epec logró un resultado operativo de casi 78 millones de pesos, contra una pérdida de 6,1 millones en nueve meses del ejercicio anterior.
Desequilibrio. El esfuerzo para fortalecer sus márgenes operativos queda desdibujado por los compromisos financieros de la empresa.
Al 30 de septiembre pasado, los intereses con bancos y las diferencias por el tipo de cambio habían generado un “rojo” de 520,4 millones de pesos.
El núcleo duro es la deuda por la central Bicentenario (Pilar). Con ese peso encima, el resultado final que Epec obtuvo en nueve meses de 2012 arroja una pérdida de 254 millones, una cifra negativa que contrasta con los 20,3 millones “ganados” en igual período de 2011.
La diferencia sustancial entre un período y otro es, justamente, el inicio del repago del bono por Pilar, cuyo primer servicio por 10,2 millones de dólares se abonó a fines de febrero de 2012.
En el ejercicio parcial también están computadas las deudas con el Gobierno provincial. En nueve meses, el compromiso corriente creció 209,7 millones de pesos y la deuda no corriente aumentó 6,7 millones.
Desde que comenzó a pagar los intereses y amortización del título por Pilar, la Provincia asistió mensualmente a Epec, con la cobertura de casi la mitad de la cuota mensual.
Aumento. La semana pasada, la empresa eléctrica solicitó ante el Ersep la autorización para aplicar, con los consumos de este mes, una suba promedio de 9,8 por ciento en su cuadro tarifario.
Lo llamativo de ese pedido es que sus costos operativos crecieron muy por encima de ese nivel. El ejercicio parcial a septiembre pasado revela una evolución de 18 por ciento en los gastos de distribución.
En la documentación que giró al Ersep, la empresa ofrece datos detallados sobre sus costos operativos de 2012 y la proyección de este año, pero a precios constantes (la base es marzo de 2008).
La compañía agrega que el incremento de tarifas le reportará un ingreso adicional anualizado de 219 millones de pesos, lo que arroja un promedio mensual de 18,3 millones.
Un déficit “crónico”
Aunque en la división Telecomunicaciones se obtuvo un resultado bruto positivo de 113.624,83, el área vuelve a arrojar una pérdida operativa superior a cinco millones de pesos. Bajo el paraguas de esa unidad de negocios está el polémico plan para el tendido de una red de Wi-Fi (conexión inalámbrica a Internet) gratuito.
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