Pese a los controles, hubo trapitos en el Superclásico y pedían hasta $ 500

Pese a los controles, hubo trapitos en el Superclásico y pedían hasta $ 500

En un operativo de la Justicia porteña se encontraron 172 casos en los alrededores del estadio Monumental antes del River-Boca del domingo. La gente dice que cobran según el auto y la cercanía con la cancha.

No importaba quien ganara, fuese Boca o River, el domingo ya había una definición: los trapitos iban a copar la zona de Núñez. Desde temprano, cuando aún faltaban seis horas para el inicio del partido, se los podía ver distribuidos en las calles que rodean al estadio. Esta vez, no sólo los vecinos y algunos hinchas que quisieron asegurarse un espacio los identificaron. También lo hizo la Fiscalía de la Ciudad, que labró 172 actas contra ellos. Un 81 por ciento más que la semana anterior, en el partido entre River e Independiente, cuando se registraron 95.

El operativo contra los trapitos estuvo a cargo de la Unidad Fiscal Norte, que trabajó junto al Cuerpo de Investigaciones Judiciales de la Fiscalía y policías de la Metropolitana y la Federal. En total se labraron 202 actas contravencionales, 172 de ellas fueron por infracción al artículo 79 del Código Contravencional, que sanciona con uno a dos días de arresto o multas de entre $ 200 y $ 400 a los que exigen retribución -sin estar autorizados- por el estacionamiento o cuidado de vehículos en la calle. La sanción se eleva al doble para quien maneje a los trapitos.

“Llegué tres horas antes del partido, quise estacionarlo en Libertador y Monroe, y me pidieron $ 500. Me fui y estacioné a 25 cuadras”, se quejó a Clarín un hincha que prefirió no dar su nombre. En un superclásico se calcula que se acercan entre 10 mil y 15 mil vehículos. A razón de diez o doce autos estacionados por cuadra, la ganancia es millonaria.

Para identificarlos, los policías de la Federal recorrieron los alrededores de la cancha en autos particulares. Así, simulando ser hinchas, lograron que los cuidacoches se acercaran a ellos. En los grandes eventos, según los especialistas, suelen moverse y camuflarse. El mismo trapito, por ejemplo, puede aparecer primero con un chaleco, después con una remera, más tarde con una campera para pasar inadvertido.

“En Pampa y Figueroa Alcorta vi un hueco para mí y estacioné. Tuve suerte. Detesto a los trapitos. Prefiero dejar el auto muy lejos que pagarles”, dijo Jorge Risso. Eran las 14.15 y, a diferencia del último superclásico en la Ciudad, dijo no haber visto trapitos. Más cerca del inicio del partido, alrededor de las 16, Agustín Lamas no tuvo tanta suerte: “Lo dejé en Ramsay y Mendoza. Tuve que pagar $ 80. En cada cuadra había uno que te paraba y pedía plata”.

En los operativos también se labraron 11 actas por posesión de bebidas alcohólicas, cinco por reventa de entradas, cinco por omitir recaudos de seguridad, cuatro por acceder a la cancha por lugares distintos a los indicados en la entrada, cuatro por tenencia de pirotecnia, una por ensuciar bienes y otra por daños.

"Vamos ampliando el anillo de seguridad. Esta vez llegamos incluso hasta la avenida Cabildo. Al ver a los efectivos, los trapitos se van corriendo a zonas más alejadas. Piensan que así podrán evitar los controles", dijeron fuentes de la Fiscalía a Clarín. En general, los trapitos no trabajan solos, y los vinculos con las barras de los clubes son habituales entre los que operan cerca de la canchas de fútbol. 

Desde el 14 de febrero se hicieron siete procedimientos similares: dos en el estadio de Boca, dos en el de San Lorenzo y los tres últimos en River. “Los operativos de prevención en las cercanías de los espectáculos deportivos están dando resultados positivos. Les pedimos a la gente que va a la cancha que denuncie a los cuidacoches que les exigen plata para estacionar”, dijo el fiscal general Luis Cevasco. Las denuncias pueden hacerse al 0800-33 FISCAL (347225), una línea abierta durante las 24 horas, los 365 días del año. También se puede hacerlo a través del 911.

Ayer, en las inmediaciones de River, la mayoría de los trapitos pedían entre $ 100 y $ 200 por estacionar en la calles. "El precio lo fijan por la cara y por el auto, o por la cercanía con el estadio", le dijo Carlos Bralla a Clarín, un hincha de River que no se pierde ningún partido y el domingo llegó temprano a la cancha, dejó su vehículo en Congreso y Vuelta de Obligado, en donde no encotró cuidacoches, y caminó doce cuadras hasta el estadio Monumental. 

Comentá la nota