Sólo cambió a tres miembros del gabinete. Es una señal de continuidad.
Evo Morales sorprendió y decidió dar un mensaje de continuidad en medio de un bajón en las encuestas: ratificó a 17 de sus 20 ministros, incluyendo a los más importantes de su gabinete. Con el puño en alto, los ministros juraron por “los próceres de la liberación, los héroes de la resistencia anticolonial y la igualdad de los seres humanos”, incluyendo el de Economía, Luis Arce y el de Gobierno, Sacha Llorenti, dos cargos en el ojo de la tormenta.
El canciller David Choquehuanca ratificó su pertenencia al círculo de los “hombres fuertes” del gabinete y escoltó a Morales junto al vicepresidente Alvaro García Linera. El presidente defendió su informe de casi cuatro horas del sábado y apuntó contra quienes “como no pueden tumbar al indio buscan desgastar al vicepresidente”.
De hecho, fue el vice quien anunció el “naftazo” del 26 de diciembre, calificado popularmente como “gasolinerazo” (una mezcla entre gasolina y García Linera).
Días después, el gobierno debió dar marcha atrás con el aumento de hasta el 83% en los precios de los combustibles, ante las fuertes protestas de la población.
Entre los ministros salientes está el de Hidrocarburos, reemplazado por José Luis Gutiérrez, en medio de un intento de incrementar las inversiones para revertir la caída en la producción petrolera , que obliga a importar gasoil a precios internacionales y venderlo subsidiado en el mercado interno.
La economista Teresa Morales se hará cargo del Ministerio de Desarrollo Productivo, donde nadie tuvo éxito desde la llegada de Evo Morales al poder.
“El presidente fue coherente con el discurso del sábado, de que el país funciona. Lo curioso es que un gabinete aplazado por la opinión pública es ratificado, buena parte del pueblo al que el gobierno dice obedecer pedía cambios ”, señaló el analista Jorge Lazarte. Evo dijo varias veces que es él y no los movimientos sociales quien debe nombrar a los ministros.


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