Villa La Angostura > Talía no se queda quieta. Juega y va de un lado a otro sin parar. Tiene 2 años. Toma las manitos de su hermano de dos meses, Juan Pablo, que la mira serio. El bebé está envuelto en un enterito térmico para soportar las bajas temperaturas que durante toda la semana se registraron en esta localidad. Su padre, Ángel, está preocupado porque la nena no pase cerca del fogón que alimentan con la poca leña que se consigue en las inmediaciones de la toma, ubicada a pocos metros de la laguna Calafate.
Recuerdan que al principio eran pocos, pero se fueron sumando con el paso de las horas. Una de las mujeres dice que cuando aparecieron esa madrugada los policías, temblaba de miedo. Los efectivos policiales les advirtieron que tenían que irse. Pero se quedaron.
Ángel cuenta que alquilaba por 400 pesos una pieza de tres por tres, donde estaba con su señora y sus hijos. Es carpintero. Pero asegura que nadie paga lo que pide. Por eso, últimamente estaba trabajando 8 horas con un aserradero portátil por 100 pesos el día.
Ayer, Alicia dijo que permanecerán en la toma hasta tener una solución. Quieren que el Gobierno los escuche. Piden lotes sociales para construir con esfuerzo propio una casilla donde vivir.
Más reclamos
El mismo reclamo se escucha en las otras dos tomas. En la primera, ubicada en el barrio Calafate, hay 15 familias. La mayoría son madres solteras. Brenda dijo ayer que no apareció nadie del gobierno municipal. Tampoco de la Provincia ni del IPVU.
Dijo que el comisario José Cuadrado los notificó el viernes por la tarde que el juez Jorge Videla había resuelto procesarlas y que tenían que dejar el predio en un plazo de 3 días hábiles. Pero Brenda sostuvo que la defensora oficial Inés Gerez apelará la resolución el lunes.
En esa toma, que comenzó el lunes por la tarde, hay 27 niños. Ayer, algunos juntaron unas ramas de retama y armaron un improvisado arbolito de Navidad, contó el pastor evangélico, Luis Valencia, quien visita las familias.

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