El perverso “Conde” seguirá preso: bucean en su mente

El perverso “Conde” seguirá preso: bucean en su mente
Los peritos ya analizan la psiquis de Martínez Poch, entre el sadismo y el goce por el dolor ajeno. Un juez platense rechazó ayer su excarcelación. Dijo que puede profugarse y entorpecer la investigación
Otro mal trago. No alcanzó con el vaso de agua que le pidió al fiscal Marcelo Romero, cuando lo tuvo enfrente. Ayer, el “Conde” Jorge Cris Martínez Poch se notificó de que el juez de garantías en turno le rechazó el pedido de excarcelación. Quería continuar en libertad, en su casa de 23, 58 y 59, de donde estuvieron en los últimos meses al menos, 22 mujeres, golpeadas y abusadas en una forma cruel e inhumana.

La denegatoria fue firmada por el juez Jorge Moya Panillo, validando la grave calificación legal propiciada por el fiscal. La excarcelación había sido solicitada por el defensor Ricardo Fuente, que e “oficial” o “de pobres y ausentes”. El “Conde”, encima, alega no poder pagar por sus culpas.

“Y entonces le pagamos entre todos el defensor oficial”, dijo ayer una de sus familiares que aguardaban junto a un grupo de mujeres denunciantes, frente al palacio de justicia de 7, 56 y 57. Allí se enteraron que los peritos psicólogos y psiquiatras tomaron contacto con el expediente y ya bucean en la intrincada psiquis del imputado. La próxima semana comenzarán las entrevistas y los test.

Y una alta fuente judicial confió ayer a Trama Urbana: “la única que le queda al “Conde” es hacer pasar por loco e inimputable para zafar de la prisión”.

La causa hace ruidos por todos lados. Vaya eufemismo para un “disc jockey o ingeniero en sonido”, oficio o profesión que ninguno de los allegados al acusado se anima a confirmar. Lo cierto es que entre otros cargos, el que sacó a la luz este caso, y que motivó su detención, fue por haber mantenido cautiva a su pareja –la letrada platense Vanessa Rial (38)-, y haber abusado sexualmente de ella y de dos de sus hijas, en La Plata.

Con el rostro desencajado, la barba crecida y despeinado, y ya visible ante la mirada del ojo público, Martínez Poch se negó a declarar el sábado ante el fiscal Romero quien lo imputó por “privación ilegítima de la libertad” de la abogada Rial, y “corrupción de menores junto a abuso sexual reiterado gravemente ultrajante” en perjuicio de sus dos hijas.

En la resolución a la que accedió Trama Urbana, el juez denegó la excarcelación al considerar que existen peligros procesales de fuga o de entorpecimiento probatorio que podrían afectar el normal desarrollo de la investigación.

Comentá la nota