Para el titular del máximo tribunal, es "peligrosa" la falta de alternancia en la democracia.
—Si hay un fallo que no autorice la convocatoria al referendo, ¿corre riesgo la institucionalidad en Colombia?
—Estoy seguro de que no habrá un conflicto de poderes. Parte de la cultura política de mi país es el respeto a la Constitución y a las decisiones de la Corte. Tal es así que todos los actores políticos del país, el propio presidente de la república y los jefes de la oposición han manifestado que cualquiera sea la decisión, acatarán el fallo de la Justicia.
—¿Recibieron presiones del gobierno?
—Hemos trabajado con plena y absoluta libertad. No hemos recibido nunca amenazas de coacción.
—¿Cuándo emitirán el fallo que decide si Uribe puede buscar la re reelección?
—Los jueces de la Corte estamos conscientes de que no podemos dar al país ni un fallo prematuro ni un fallo tardío. Tratamos de madurar el estudio del asunto que tenemos a cargo para dictaminar responsable y oportunamente. Si el fallo sale la semana siguiente o la subsiguiente, todavía no lo hemos definido. La Corte prefiere tomarse su tiempo antes que precipitar una decisión tan importante.
—¿Qué implicancias tiene la opinión del magistrado Humberto Sierra, que ya adelantó que el referendo tiene vicios de derecho?
—Es una ponencia, es parte del trámite rutinario de nuestro trabajo. Su posición en este momento está siendo estudiada por los demás colegas. Sierra hizo un documento muy juicioso, bien elaborado, jurídicamente argumentado y la Corte está en posibilidad de acoger su visión o apartarse de ella.
—¿Cuál debe ser el rol de la justicia en un conflicto eminentemente político como éste?
—Así como el siglo XIX fue el siglo de los legisladores, el siglo XX fue el siglo del Poder Ejecutivo, el XXI está llamado a ser testigo de un papel más importante de los jueces en la protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos. A mí me parece que es bienvenido que los jueces sean árbitros del poder político.

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