Perpetua para un expolicía

Perpetua para un expolicía
"Es el día del cumpleaños de la democracia, no es menor que hoy -ayer- se haya dictado este fallo para Marcelo Aquino, el gran torturador de la comisaría primera de Varela", señaló Eugenia Vázquez, hermana de la víctima, que sigue reclamando Justicia

El expolicía Marcelo Aquino fue condenado ayer a prisión perpetua por los jueces del Tribunal Oral 5 acusado de haber torturado a Andrea Viera, la joven que murió tras ser detenida en la comisaría primera de Florencio Varela en 2002. Por unanimidad los magistrados decidieron la condena contra uno de los policías. Los doctores Mónica Rodríguez, Juan Martín Mata y Gustavo Fariña procedieron pasado el mediodía a la lectura del pronunciamiento que ordenó condenar a Marcelo Aquino a prisión perpetua; vale aclarar que el ahora condenado no estuvo en la sala de juicio para escuchar la decisión de los magistrados. Una vez finalizada la lectura los familiares de Viera expresaron su conformidad con un aplauso aunque anunciaron que irán por un nuevo juicio en contra de el comisario y subcomisario de la Primera de Varela en aquellos años. El abogado de la familia de la víctima, Carlos Zimmerman, destacó el veredicto y la decisión de la Justicia quilmeña. Eugenia Vázquez, hermana de la joven fallecida, señaló que "este es el logro de toda esta lucha política que venimos dando desde hace once años atrás. Estoy muy conforme con este fallo". Al mismo tiempo, señaló que "batallamos once años para llegar acá, pero igualmente estamos sanos, somos jóvenes y este es el logro de la lucha". Por otro lado, destacó todo el proceso de la lucha y agradeció a quienes la apoyaron durante todo ese lapso: "venimos batallando con las Madres de Plaza de Mayo y con Abuelas, con familiares detenidos y desaparecidos, con el SUTEBA, con la CTA de Florencio Varela, organizaciones sociales y políticas". "Es el día del cumpleaños de la democracia, no es menor que hoy se haya dictado la perpetua para Marcelo Aquino, el gran torturador de la comisaría Primera", señaló Eugenia a la vez que agregó: "debería haber ido a prisión en 2006, junto al comisario José Sita y Rafael Ominelli; llegar acá después de 11 años es vergonzoso". En el mismo sentido se expresó el doctor Carlos Zimmerman, letrado defensor de la familia de la víctima: "el balance para nosotros es positivo y satisfactorio. Creo que apuntábamos fundamentalmente a que el señor Aquino fuera detenido e imputado por este hecho y se termine la impunidad once años después. Llega tarde, pero creo que de todas maneras es importante que haya llegado y con una pena como la de prisión perpetua". El proceso

El caso Viera se inició en 2006 cuando se realizó un primer juicio en el que fue condenada a prisión perpetua la excabo primera Marta Jorgelina Oviedo, pero por cuestiones de salud el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Quilmes le dio una prisión domiciliaria, con la cual continúa. En tanto, fueron absueltos por el beneficio de la duda otros cuatro policías, David Gutiérrez, Carlos Maidana, Oscar Luciano Farías y Diego Herrera, pero el Tribunal de Casación bonaerense revocó la absolución de los tres primeros. En el primer proceso "todos hablaban de la participación de Aquino", según indicó el abogado de la familia, Carlos Zimmerman, pero no fue juzgado porque el fiscal Claudio Pelayo había pedido su sobreseimiento, luego revocado en 2009 por la Cámara de Apelaciones de Quilmes. Entonces, recién en 2010 esta segunda etapa del caso fue elevada a juicio. El hecho ocurrió el 10 de mayo de 2002, cuando Andrea y Gustavo, su pareja, salieron de su casa en Florencio Varela para ir a visitar a un familiar y en el camino se bajaron del colectivo 324 debido a que ella estaba descompuesta. La pareja se sentó en el umbral de una casa y de repente un grupo de policías los detuvo tras acusarlos de haber disparado contra un efectivo que poco antes había sido baleado en el marco de un tiroteo en el que murió un joven. Viera fue llevada a una dependencia de la seccional donde, según se acreditó en el primer juicio, la agente Oviedo y otros policías querían que confesara su participación en el tiroteo en el que había resultado herido el policía. Entonces, le gritaron "rata", le tiraron del pelo y la golpearon arriba de un escritorio hasta dejarla desmayada, según declararon los testigos. Ante esa situación, los policías llamaron a una ambulancia que trasladó a la joven al hospital Mi Pueblo, donde llegó escoltada por Oviedo, ya que decía que estaba detenida. Doce días más tarde, Andrea falleció por las lesiones provocadas por las torturas que recibió y la autopsia reveló que fueron los golpes los que le provocaron la muerte. En tanto, Cardozo también fue golpeado mientras estaba preso en un sector de contraventores de la comisaría, pero como fue liberado al día siguiente se convirtió en el testigo clave para esclarecer los hechos.

Comentá la nota