El peronismo puso primera, el tren va...

La Semana Santa parece haber desacelerado el ritmo de vida de la gente. El doble feriado, más el fin de semana, más la sensación de recogimiento en los espíritus corrió un velo de serenidad sobre los ánimos de la clase política jujeña.
La Semana Santa parece haber desacelerado el ritmo de vida de la gente. El doble feriado, más el fin de semana, más la sensación de recogimiento en los espíritus corrió un velo de serenidad sobre los ánimos de la clase política jujeña. Sin embargo, esa calma fue la escenografía ideal para que se dieran pasos importantes hacia el destino final: elecciones. Sin que se conozca aún alguna decisión tomada por la Casa Rosada en torno a la posibilidad de que se adelanten las elecciones provinciales en Jujuy -quizá podría conocérsela en esta semana, pero las apuestas no suben a favor-, llegó en cambio el anuncio de la aceptación de listas de adhesión para las elecciones modelo que sí se extenderá por el país. Ambos puntos estratégicos en el andamiaje electoral local, más los tiempos que se estrechan y los nervios in crescendo de todos, desembocaron en algunas reuniones que con el correr de los días, pueden elevarse a la categoría de hitos demarcatorios de la vida pública de los próximos años.

El acuerdo va

Operadores de la segunda línea radical y de Primero Jujuy repitieron sus encuentros con miras a un posible entendimiento. Agustín Perassi en una cabecera y Alberto Bernis, en la otra punta de la mesa, llevaron adelante una conversación que intentó fortalecer las medias palabras dichas con anterioridad. Mientras tanto en Jujuy, los seguidores de Daniel Snopek se mueven carentes de información precisa, los radicales se mueven en soledad enarbolando el escrito de su “acuerdo de convivencia”, que comparten con entidades y agrupaciones, y que ofrecen a firmar a quien lo quiera. El acuerdo, es esencialmente muy bueno y formalmente inconducente. En la práctica, como tomar un vaso de agua, no hará ni bien ni mal, porque las expresiones de deseos no son vinculantes. Ni siquiera recordables en los momentos críticos. En rueda de periodistas avezados en estos temas se escuchó decir: “es como cuando alguien, con gesto grave y serio te convoca para darte un consejo y poniéndote la mano sobre el hombro te dice: "amigo, hay que ser vivo, pero no zonzo’. Hay experiencia de sobra para estos ensayos. De todos modos, los hombres de GM -con GM a la cabeza- explican sus nobles intenciones y se sacan fotos con todos sus interlocutores. Paralelamente adornan el trajín con spots televisivos cuya clara direccionalidad está lejos de ser subliminalmente importante para la permeabilidad de la gente. Sólo recibió -con parecidas características- un disparo de mortero: la Red de Organizaciones Sociales de Jujuy publicó una solicitada donde al ingenio publicitario ucerreísta (y usando el mismo lenguaje tácito para ubicarlos), le opone datos, cifras y volúmenes concretos en procura de sepultar lo que llaman un “acuerdo vacío”.

PJ puso primero

En el oficialismo, Eduardo Fellner, Walter Barrionuevo, Pedro Segura, Rubén Rivarola, Guillermo Jenefes, más Alberto Matuk y Eduardo Huáscar Alderete, se reunieron con todo el tiempo de un día feriado a su favor para volver a conversar como en los no tan viejos tiempos. Cordialidad, diplomacia y objetivos comunes fueron rescatando el tono que desde hace tiempo el peronismo les estaba reclamando. No eran funcionarios ni legisladores: estaban allí en función de ser el estado mayor del Partido Justicialista, el Gran Hermano del Frente para la Victoria, que puso primera en su marcha hacia su destino. El centro de gravedad de las conversaciones, estuvo en la fecha de las elecciones para renovar las autoridades partidarias. Esa fecha elegida rondaría mediados o fines de julio y les permitiría normalizar la situación interna. Y sobre esa conversación, habrá flotado levemente la posibilidad de realizar simultáneamente las elecciones para cargos electivos, si finalmente no se vuelven a reunir para acordar otra manera de consagrar candidatos. Cuatro abogados, dos empresarios y un médico, pero todos ellos linces graduados en la política del presente y de la anticipación, con diferentes estilos, cuidaron el lenguaje y la cortesía en un malabarismo tan agudo como útil en este momento. A excepción de la candidatura obvia de Eduardo Alfredo Fellner, no se habló en concreto de ninguna otra. Ni la vicegobernación, ni las senadurías, ni las diputacías o concejalías ni las intendencias estuvieron sobre la mesa. Solo se asentó con mucha firmeza un generalizado respaldo a la candidata de Pedro Antonio Segura para la intendencia de San Salvador de Jujuy. De ella se había hablado mucho últimamente. Ya casi todos habían dicho algo y hasta el propio Pedro admitió que lo tienta. Pero en el ámbito donde hacía falta, recién en esta reunión, se habría coincidido en las enormes posibilidades que tendría el vicegobernador de rescatar la Capital para el peronismo. Y es en este tipo de cónclave donde se firma el acta de fundación de los sueños que pueden convertirse en realidad. Segura sabe que será difícil, y dicen los que lo conocen bien que este tipo de desafío está hecho a su medida. Como sea, esta semana, luego de prolijarse política y legalmente la redacción, el PJ emitirá seguramente un comunicado con la resultante final y las decisiones.

PAS vs Chuli

Para esta empresa (política), el vice sabe que tendrá que comenzar por viajar por las calles de la ciudad tocando con una varita mágica las puertas de las unidades básicas de cada barrio, el corazón aguerrido y militante de los obreros de base del PJ, y desempolvando la mística ganadora del viejo partido. No tendrá otra forma mejor para enfrentar al candidato radical, Raúl “Chuli” Jorge. La estrategia de los políticos en la Municipalidad fue adormecer casi hasta la extinción a los centros vecinales, y reemplazarlos por estructuras que -con otras características-cambiaron el eje de los planteos vecinales. La UCR sabe además que quizá no pueda contar a los electores capitalinos como franja cautiva, pero sabe también que históricamente -por aquella herencia recibida del viejo Movimiento Popular Jujeño- esta ciudad fue esquiva al justicialismo, especialmente en el núcleo que don Horacio Guzmán definía como los votantes “entre los dos ríos”. Pero el actual vice tiene un perfil diferente a los clásicos y eso juega a su favor. Hombre de empresa, político pragmático, sus objetivos son su obsesión. Y la gente lo presiente. De darse así las cosas, la madre de las batallas se dará en la muy leal y constante -y codiciada- San Salvador de Jujuy.

Regreso, no

En tanto ocurren los primeros acontecimientos importantes, en el partido Justicialista crece una corriente que se afirma en la idea de desechar las puertas giratorias de la casa de Avenida 19 de Abril. En diferentes tonos, algunos hombres fuertes del PJ han hecho saber que si eso se da, el regreso de algunos automáticamente disparará el éxodo de otros. Por ejemplo, hay quienes aseguran que dirigentes del calibre del diputado nacional Marcelo Llanos habría enviado un mensaje: “si ellos vuelven, el que se va soy yo”, en alusión a la ya revelada posibilidad del regreso de Carolina y Julio Moisés al PJ. La especie habría encontrado eco en al menos un par de figuras de la cúpula y afirman que el siempre relevante vicepresidente Cacho Alderete también sería proclive a clausurar las “puertas vaivén” en su casa política. Será éste uno de los temas que enfrentará el oficialismo al momento de los próximos pasos. Y mientras tanto, en caso de que la elección provincial se realice simultáneamente con la nacional, habrá que ir orejeando el armado electoral dentro y fuera. Porque aparecerán como siempre, oportunistas, especuladores y los clientes que cada dos años, ponen su apoyo en oferta.

El tren va

Tal vez por eso, Eduardo Fellner sigue manteniendo muy corta la piola del barrilete. Cuando colea un poco afloja y cuando se distiende, recoge. Hasta ahora, y seguramente hasta el último segundo, mantendrá la tensión en equilibrio. Claro, deberá ir midiendo con buen ojo y mejor cintura a los que están a su lado y a los que llegan de pronto. Deberá separar los fantasmas de la conspiración de las señales a futuro. Como centro del poder que se viene: cargará en su mochila las adhesiones de quienes siempre acompañaron su tránsito en la vida pública y que obviamente pertenecen al círculo de afectos y sus convicciones. Estarán los compañeros y socios políticos, con los que tal vez sin cariños especiales compartirá las tribunas y la gestión, unido por certidumbres ideológicas y de principios. Habrá algunas otras que tolerará seguramente con benevolencia, y que llegarán atraídas por el olor a victoria que siempre seduce a quienes habitan los suburbios de la política. Y también deberá soportar (está a la vista) que hoy se quieran colgar de su saco muchas adhesiones -hasta indeseadas, como algunas agrupaciones sociales con las que poco comparte y de cuyos métodos descree -, que en el planeta político se conocen como amargos sapos que todo líder debe tragar y tratar de digerir a lo largo de su complicado y azaroso camino. EAF ya se instaló al comando de la locomotora. El convoy arrastrará vagones de distinto porte y características. Y ahora, más que nunca, comenzará a experimentar nuevamente la enorme responsabilidad y la terrible soledad del mando.(Carlos A.Ferraro)

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