Peritos declararon que las lesiones al joven Torres fueron causadas con picana eléctrica

Peritos declararon que las lesiones al joven Torres fueron causadas con picana eléctrica
En el juicio a tres policías por torturas, declararon peritos forenses que confirmaron que las lesiones del joven Franco Torres fueron producidas por descargas eléctricas. Luego se sucedieron los relatos de los efectivos de la comisaría Tercera situando en el supuesto del lugar del hecho al cabo César Gómez, en testimoniales muy endebles y contradictorias.

El Tribunal de Juicio Oral continuó con las declaraciones testimoniales en el juicio oral y público a los policías César Gómez, Matías Maggieri y Cristian Verón, acusados por torturas y apremios contra dos jóvenes detenidos en la comisaría Tercera en febrero del 2011.

Ayer prestaron declaración testimonial la Dra. Adriana D`addario, integrantes del cuerpo forense de la Corte Suprema de la Nación, quien se explayó sobre el resultado de la biopsia que determinó que las lesiones en la espalda de Torres tienen huellas “del paso de corriente eléctrica”.

Luego el perito forense de la Justicia Provincial, el Dr. Juan Avalos, detalló cada una de las lesiones sufridas por el joven Franco Torres, a quien revisó cinco días después del hecho, cuantificando en 16 las marcas en el homóplato de Torres donde el joven sintió algo similar a la utilización de una picana eléctrica.

Numerosas contradicciones entre policías

Acto seguido las testimoniales fueron protagonizadas por los efectivos que esa madrugada estuvieron en la comisaría Tercera, mucho de los cuales incluso llegaron a ser imputados en el inicio de la investigación, pudiéndose observar declaraciones contradictorias, con ambigüedades y detalles de memoria selectiva, alarmantes para funcionarios policiales.

Así testificaron los efectivos Marcelo Maita, Sebastián Lara, Patricio Díaz y Luis Gómez, los cuales sucesivamente fueron contradiciendo declaraciones de los imputados, como que los jóvenes detenidos nunca fueron ingresados a la comisaría, o incluso cruzando versiones entre ellos mismos, sin coincidir las vías y formas en que los jóvenes Torres y Sosa fueron trasladados de la comisaría al Hospital.

Cabe destacar que varios aspectos de lo mencionado por estos testigos en relación a esos traslados no se adecuan a los escrito en el libro de guardia que claramente da cuenta de un traslado único de los detenidos Torres y Sosa dentro de un mismo móvil, no en dos traslados como dijeron los efectivos, lo que da cuenta que por razones de espacio tuvieron que ser llevados en la caja de una camioneta policial. Esa situación solo la admitió en un caso el suboficial Díaz.

En ese sentido fue importante el testimonio del Principal Nicolás Casariego, quien aseguró que por cuestión de protocolo policial cualquier traslado de detenidos debe ser asentado escrupulosamente en el libro de guardia, por lo que teóricamente esta prueba escrita deberá ser tomada con mayor entidad que cualquier testimonio oral.

Comprometieron a Gómez

Finalmente tanto Patricio Díaz como Luis Gómez también fueron llevados a la sala de guardia del Hospital para ser atendidos por la ART, ante las lesiones sufridas en la refriega con las víctimas.

Allí sus testimonios fueron comprometedores para con el sargento César Gómez, a quien se imputa de picanear en ese lugar al joven Torres.

Gómez en su declaración aseguró que nunca se cruzó con el detenido Torres ni al oficial Cristian Verón en la guardia hospitalaria, pero tanto Díaz como Luis Gómez aseguraron que a su arribo a la guardia lo observaron en el exterior de la misma parado junto a Verón y el detenido, agregando que luego Verón entró a la guardia para acelerar la atención de los detenidos.

Estos testimonios respaldaron la versión del imputado Verón, que aseguró que dejó a Torres al “cuidado” del imputado Gómez, dando a entender que esa oportunidad habría sido el instante en que el joven habría sido picaneado.

El proceso continuará hoy con más testimoniales.

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