La figura de Vidal tiene que estar siempre arriba. La idea es que la imagen de la gobernadora no se caiga, y que incluso, se mantenga por sobre la del presidente Mauricio Macri. Esa es la orden que baja para todos y cada uno de los ministros. En cada nota, en cada aparición, hay que mimar a "Mariú".
Mimos, mimos y más mimos. En un encuentro reciente del que participaron los responsables de prensa de cada una de las carteras del Gabinete provincial, se solicitó a estos que "comuniquen" a sus jefes que cada vez que brinden una nota radial, gráfica o televisiva "se acuerden de la Gobernadora".
Además, con el objetivo de que ninguno levante demasiado, los ministros y Secretarios no podrán mostrarse solos. "O con Vidal o rodeados de gente", son las opciones que se manejaron en el cónclave desarrollado la semana anterior. Por supuesto, todos acataron sin chistar.
Algo similar ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires. Larreta quiere silencio. En este caso, el objetivo es otro. El jefe de Gobierno porteño no quiere que ninguno de sus ministros vuelva a cometer un error de comunicación por declaraciones a la prensa.
Lo que en un principio iba a ser un plan de contingencia de 60 días, hasta que varios de los nuevos se adaptaran al ritmo de funcionarios, se duplicó como consecuencia de una serie de escándalos en los medios, en especial el que protagonizó el titular de Cultura, Darío Lopérfido, y que, para muchos en el PRO, lo dejó en la cuerda floja.
Su par de Modernización, Innovación y Tecnología, Andy Freire, es otro que se encuentra en capilla. En el Ejecutivo intentaron, sin éxito, que baje su perfil en los medios. “Si bien sabíamos cómo era cuando le ofrecimos formar parte del gobierno, todavía no logra sacarse el chip de ‘emprendedor’ que tiene”, precisó una calificada fuente ministerial.
Ellos no fueron los únicos. Las titulares de las carteras de Salud, Ana Bou Pérez, y Educación, Soledad Acuña, también recibieron un “reto” por parte del jefe de Gobierno, según pudo reconstruir la revista Qué de varias fuentes ministeriales.
Volviendo a Vidal hay que decir que la última encuesta de la Consultora Raúl Aragón y Asociados, señala que “la política de mejor relación positiva/negativa es María Eugenia Vidal: 3.36. Esto es que por cada consultado que la califica negativamente, más de tres lo hacen positivamente”.
Y esta imagen positiva es justamente la que no quiere perder la gobernadora. Aunque no se diga aún, la mira está puesta en 2017 y también en 2019. En el PRO bonaerense saben que la Provincia es complicada y que van a surgir problemas. Por eso, cuánto más se cuide a la mandataria, mejor.
No importa tanto la gestión de los ministros, pues los asesores de la ex Vice jefa de Gobierno tienen en claro que pueden aparecer complicaciones, tal como sucede en Seguridad con la ola de robos o en Salud con las renuncias y amagues de renuncias. Lo importante aquí es la imagen, y especialmente la de Vidal.




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