La Asamblea de Vecinos y Organizaciones por el Ambiente Sano de Luján reflexiona sobre el otorgamiento del Certificado de Aptitud Ambiental a Curtarsa. Y analiza el rol del Estado.
- Causa mucha bronca y una doble indignación, no sólo porque el certificado se aprobó sino porque fue el 21 de diciembre y recién nos enteramos ahora. Es un certificado aprobado entre gallos y medianoche. Después de tantas gestiones realizadas durante el año, lo primero que salta es la responsabilidad que tiene el gobernador Scioli en este tema. Él no desconocía el problema que enfrenta Luján. Se hizo mucho y se esperó una respuesta del gobernador. Mientras tanto, Scioli se reunió con la Embajada de Italia y con los propietarios de la empresa, pero nunca se quiso juntar con los damnificados.
- ¿Cómo se canaliza esa indignación?
- Se juntan muchas situaciones. La renovación del certificado blanquea y deja de lado un argumento falaz de la empresa, que decía que entraba en crisis y no podía producir o exportar porque le faltaba ese certificado. Y que los ambientalistas queríamos el cierre. El 29 y 30 de diciembre la empresa empezó a despedir gente y solicitó un procedimiento preventivo de crisis. En asamblea dentro de la planta, cuando ya tenían el certificado, desde el Sindicato del Cuero decían que el certificado era una traba. Era mentira de la empresa.
En este momento la empresa tiene la impunidad total que le da el Certificado de Aptitud Ambiental; tiene la impunidad total de echar a trabajadores pagando el 50% de la indemnización y actúa como si tuviera el procedimiento preventivo de crisis. Suspende a todos los trabajadores.
Por eso es un momento para juntar estos problemas y plantear “Basta de contaminación, Basta de despidos, No al Certificado, Relocalización”. Ese fue nuestro reclamo histórico. No hace falta despedir a nadie para terminar con la contaminación. No puede haber confluencia con el sindicato cómplice o con la empresa, pero sí con los trabajadores y con FATICA (Federación Argentina de Trabajadores de la Industria del Cuero), que desde que tiene nueva conducción tiene diálogo con la Asamblea.
- El problema que tendría la empresa hoy es netamente económico y de costos internacionales.
- El total menosprecio que Curtarsa tiene con el medio ambiente y con los vecinos, es el mismo que tiene con los trabajadores. Hoy la coyuntura es excepcional y los precios de los insumos están más altos. La empresa, que durante todo el año ganó millones y millones, resuelve con su lógica más sencilla: despide a los trabajadores y al ejército de reserva que son los contratados, de modo irregular. Son sus variables de ajuste.
- ¿Cómo analiza la Asamblea el rol del gobierno municipal, que ahora critica a Scioli?
- Cuando el lunes nos reunimos en asamblea, ante la novedad había muchas posiciones. Nosotros reclamábamos del gobierno un compromiso más concreto. Tanto el gobierno municipal como el provincial son del mismo signo político. Ni siquiera en ese sentido podían complicarse las negociaciones. En la reunión del martes le pedimos al gobierno de Rosso un compromiso concreto. Valoramos en lo discursivo y las acciones judiciales, pero para nosotros es momento de salir a apoyar el reclamo del pueblo de Luján. Ahí surgió el compromiso de participar de la movilización del sábado (por hoy), con ejes claros y concretos. “Basta de contaminación, Basta de despidos, No al certificado, Sí a la relocalización”. El gobierno municipal entendió y respetó este reclamo histórico del que la Asamblea no se va a bajar. Lo acepta y participa.
- Dentro de la Asamblea habrá quienes creen que la posición del gobierno local es demagógica, porque en tres años no logró nada y ahora dice “romper” con el gobierno de Scioli.
- Una cuestión más que se charló con la Intendencia es que después de todo lo que se hizo en el año pasado, no había más margen que denunciar la responsabilidad y el desentendimiento del gobernador Scioli. Al gobierno municipal no le quedaba otra opción. No hay manera de defender el rol de Scioli. En ese aspecto, es muy bueno el editorial del miércoles de EL CIVISMO. Es muy explícito sobre el modo de desenvolverse de Scioli. Al gobierno local ahora le pedimos acompañamiento y opinión sobre la gestión de Scioli. Si da esos pasos, para nosotros es válido. ¿Estamos en un año electoral? Sí, es cierto. Por eso quizás nos apoyen muchos partidos políticos con sus fines electorales, pero mientras podamos buscar acuerdos y afirmaciones sobre nuestros ejes de acción, nos sirve.
- Scioli no sólo comparte proyecto con el gobierno de Rosso. ¿Se manifestaron sobre lo sucedido los bloques de concejales del Partido Justicialista, el bloque de Luis Vanin o la Agrupación Compromiso?
- Si esos sectores se manifestaron, lo desconozco. Sólo sé que salió a criticar el diputado Juárez, de GEN.
- Con optimismo, ¿qué podría suceder como positivo durante el corriente año?
- Ustedes estarán al tanto de la existencia de ACUMAR, autoridad de los ríos Matanza y Riachuelo. En un informe sobre la contaminación del Riachuelo se decidió sancionar a 150 empresas. Ahí están todas las curtiembres de la zona, porque por su método de trabajo contaminan. La normativa, con respaldo judicial, solicitaba a todas las empresas un proceso de reconversión industrial. Hablamos de curtiembres de 1.000 cueros o 2.000. Acá tenemos un monstruo de 8.000 a 10.000 diarios y ni siquiera hay una intimación del OPDS para una reconversión industrial. Eso señala la gravedad del accionar de Provincia. ¿Qué podemos esperar? Ver a la lucha con objetivos muy grandes, muy estratégicos, no es de corto plazo y hay que ver las pequeñas batallas ganadas. En este momento perdimos la batalla por el certificado. No sé si es una pérdida definitiva, pero apuntamos a convocar a todos, a los trabajadores, a los despedidos y eso será un paso adelante. Y seguiremos pidiendo que la empresa, en tanto no sea relocalizada, sea controlada y hostigada como se debe, para que no trabaje con la impunidad con la que lo hace. También es positivo que la cuestión ambiental esté posicionada en Luján como nunca lo estuvo. Esas son pequeñas victorias.
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