Lo expresó el vecino que tiene su campo totalmente bajo agua en la Ruta Provincial Nº 30 y Avenida de la Democracia. Las pérdidas son totales e incluso una pared se quebró debido al metro y medio de agua que tuvo en su interior.
La familia Simone continúa con su campo totalmente sumergido y si bien el agua bajó, en el interior de las dos viviendas siguen teniendo aproximadamente 40 centímetros de agua. En el pico más alto de la crecida en las inmediaciones de la Ruta 30, a orillas de la Cañada de Madariaga, llegó a tener hasta más de un metro en el interior.
Al dialogar con LA RAZON, Pedro Simone, expresó que "si bien el agua sigue bajando, dentro de las dos viviendas hay aproximadamente 40 centímetros. Hoy (por ayer) ingresé y realmente el panorama es desolador, perdí todo en las dos viviendas, porque hubo más de un metro de agua en el interior por varios días e incluso voy a tener que derribar una pared porque se quebró. Vamos a tener que empezar de cero”.
Simone, remarcó que "en una casa vive mi papá, de 88 años, que sufre su segunda inundación en dos años. Yo tengo otra casa en la ciudad y nos tuvimos que ir a vivir ahí. Es muy prematuro evaluar las pérdidas, pero no me sirve nada, muebles, ropa, electrodomésticos todo bajo agua a pesar que habíamos levantado algo, pero el nivel de la inundación fue más grande que la de hace dos años. Además perdí la siembra y los animales los tuve que distribuir por diferentes campos”.
Manifestó que "el nivel del agua sigue bajando y la situación de la zona mejora, pero por delante de mi casa hay dos caños por donde desagota la Cañada de Madariaga por lo tanto el último campo que quedará inundado será el mío”.
Por último, agradeció la solidaridad de los vecinos y amigos por la situación que atraviesa junto a su familia.
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