Peralta: "a pesar de las provocaciones nosotros no vamos a salir a pegar"

El gobernador Daniel Peralta fustigó el violento accionar de un grupo de manifestantes que en la noche del jueves encerraron a funcionarios provinciales en una dependencia estatal de Río Gallegos cuando discutían paritarias con gremios de la administración pública, lo que generó serios incidentes con la policía. El mandatario santacruceño sostuvo que "a pesar de las provocaciones, no vamos a salir a pegarle a ningún trabajador".
Caleta Olivia (agencia)

Daniel Peralta formuló estas declaraciones al día siguiente en una extensa conferencia de prensa, indicando en principio que no le sorprendía ese tipo de hechos "si uno observa cómo han venido evolucionando los acontecimientos".

En ese sentido mencionó que "en los últimos días hubo una serie de situaciones por lo menos extrañas y de repente aparecieron algunas viejas figuras o estereotipos de actuación que -yo estoy seguro-, no representan a la mayoría de los trabajadores, pero que siempre están dispuestos a plantear situaciones extremas en ámbitos de discusión".

"Nosotros ya habíamos dicho que era nuestra última oferta y me parece que lo del jueves cruzó el límite, ya que se agredió física y verbalmente a funcionarios cuya misión era la de transmitir la realidad actual del Poder Ejecutivo para afrontar el reclamo", expresó.

Recordó que el aumento que propuso el gobierno "significa 450 pesos en la mano para la categoría 10" y a partir de allí ese monto se va incrementando. Además, puso de relieve que, teniendo en cuenta que los agentes se jubilan con la 19, justamente se buscó que el mayor beneficio alcance al sector pasivo.

"NO SE ARREGLA CON PATADAS"

"Nosotros explicamos acabadamente las condiciones de nuestra propuesta y se nos respondió cerrando la calle, quemando gomas, pegándole a nuestro paritario y llevando zozobra a la sociedad. Estamos diciendo que lo que podemos hacer es esto y esto no se arregla a las patadas, a no ser que se quiera arreglar la situación a través de métodos antidemocráticos y tratando de perturbar la paz social", añadió visiblemente indignado.

Al mismo tiempo comentó que había escuchado decir a una dirigente de la Asociación del Personal de la Administración Pública "que si volvíamos al 2007 era responsabilidad nuestra. Yo le quiero recordar que desde años venimos realizando un proceso de pacificación y vamos a continuar en este camino porque este gobierno no le va a pegar a ningún trabajador por más que nos provoquen, que escupan a los policías, que agredan a paritarios, o que rompan vidrios y computadoras".

"Que lo tengan claro –puntualizó- siempre preferimos tomar el camino del diálogo y lo vamos a sostener hasta las últimas consecuencias. Tenemos mucho para hablar durante el año, por ejemplo, el Convenio Colectivo de Trabajo, que va a introducir mejoras, muchas de las cuales van a repercutir en el salario y cómo se va a reconstruir la carrera del empleado público provincial. Ahora bien, si el método es la apretada y la violencia para sacarnos cosas, debo decirles que es un mal camino".

El mandatario provincial aclaró también que el desplazamiento de efectivos policiales del jueves "fue para que puedan salir íntegras las personas que estaban dentro del edificio" de la Subsecretaría de Planeamiento.

Por otro lado aseguró que "hasta ahora, a mí no me han podido demostrar la represión que dicen que existió y quiero subrayar en este sentido que la palabra represión no está en el léxico ni en el accionar de este gobierno".

HIJOS DEL ALTISIMO

El gobernador también fue interrogado también sobre los hechos que protagonizaron integrantes de la iglesia Hijos del Altísimo hace pocos días frente a Casa de Gobierno.

Como respuesta fue retórica al señalar que desearía enviarle un mensaje a esa congregación evangélica diciéndole que "con panfletos, ensuciando a la gente y a los edificios públicos, inventándome cuanta cosa se le ocurra, a este gobernador no lo van a correr, porque yo tengo mi fe y mi entorno familiar está más fuerte que nunca, así que les aconsejo evitar esos métodos porque son repudiables y execrables".

Y fue más allá al decir que "me causa un profundo malestar y un asco tremendo lo que han hecho con el presidente del Consejo Provincial de Educación, Roberto Borselli", ironizando la actitud de la mencionada iglesia alegando que "si esa es la educación que les están dando a los chicos le digo a la sociedad que yo jamás mandaría a un hijo mío a educarse en un lugar así".

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