El empresario Daniel Camps es presidente de Floor System, una pequeña industria que lidera en Argentina la fabricación de pisos de poliuretano reciclado. La empresa tiene 30 empleados que pretende mantener pese a que, desde diciembre, se ve amenazada por la importación de pisos chinos. “Este gobierno no tomó ninguna medida auspiciosa para nuestras empresas y la oficina de Industria ya no está en Morón” lamenta Camps, en diálogo con El diario.
Desde hace siete años, Floor System es la única empresa argentina que se dedica a la fabricación, venta e instalación de pisos deportivos, anti golpes, comerciales y sanitarios. El 80 por ciento de su materia prima proviene de la reutilización de neumáticos en desuso que compra a los procesadores, todo en un lineamiento que responde a la industria nacional. “En nuestro rubro somos el número uno” apunta Daniel Camps, su titular.
La empresa hace pisos para plazas; también para zonas de juegos en escuelas; para vacas lecheras, una originalidad que apunta a evitar que se golpeen. También fabrican materiales para gimnasios y discos olímpicos. Sus productos tienen una variada y atractiva gama de colores.
Floor System fabricó el piso del Polideportivo Gorki Grana y acaba de finalizar el gimnasio de YPF, en Comodoro Rivadavia. En Santa Cruz realizaron 25 gimnasios municipales y 4 escuelas. Pero a pesar de su liderazgo, las cosas van de mal en peor
Camps cuenta que “en el último mes no vendimos casi nada porque nuestros principales clientes son colegios, universidades, municipios y las obras están paradas. Nadie hace nada esperando las medidas económicas, entonces tuvimos que reducir los turnos laborales” apunta.
“La importación nos afecta mucho, los pisos, están dentro de los artículos que tienen licencia automáticas. Lo que estoy tratando es reducir al máximo los costos para poder competir con los pisos que vienen de China, algo muy difícil. Además, mucha de la materia prima que compramos, se hace en dólares. Si el dólar solamente, tuvo un 45 por ciento de devaluación más todo lo que inflaron los precios, más los aumentos de los servicios- la luz que usamos bastante-, la cosa se pone difícil”.
Un futuro incierto
“Me queda capacidad para sobrevivir unos cuatro meses y después, veremos qué pasa. Por ahora no tengo otra alternativa que intentar perder lo menos posible” manifiesta Daniel Camps. Y agrega que “para la pequeña y mediana industria, este gobierno no ha tomado ninguna medida auspiciosa. Es siempre más conveniente importar el piso que viene de afuera porque ponen dos personas que prepara los pedidos y ya está. En mi caso necesito mucha gente para la fabricación y eso conlleva los riesgos propios, pagar los aportes patronales más ganancias y todos los impuestos. Este gobierno solo favorece a las grandes industrias”.
El empresario opina que las tasas son exorbitantes para pedir créditos: “Antes había cursos de capacitación para los empleados y préstamos para la pequeña y mediana industria para comprar maquinarias a una tasa del 6 y 7 por ciento. Eso sí que era una gran ayuda. Ahora, ni la oficina de Industria está en la Municipalidad de Morón; ya no se ocupan”.
Ante el panorama que describe ¿Qué medidas va a tomar?
- Por ahora estoy más que alerta. Pero no voy a importar pisos porque significaría echar a no menos de 20 personas y yo tengo gente todos con familia e hijos. Ideológicamente no lo podría hacer, así que veremos de agregar algún otro producto.
Dónde piensa Ud. que puede haber un asesoramiento para suavizar este proceso?
- Los alemanes y los holandeses, son los número uno en lo que yo hago. Más de una vez me han servido de guía. Los holandeses son líderes en pisos deportivos de poliuretano. Veremos las alternativas que tienen.
Dijo que es un militante ¿De qué manera practica esta militancia?
- Siendo una empresa comprometida y amigable con el medioambiente, que intenta minimizar cualquier impacto ambiental que pudiera producir nuestra actividad. Además, participo del grupo Gelbard de Morón que trabaja en pos de la pequeña y mediana industria, que es la verdadera generadora de empleo. Creo que tiene que haber un mejor país para mis hijos, mis nietos, en fin, para todos. Y tengo la convicción de que este cambio que se está dando no nos va a servir para nada.
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