Se fugó del penal de Roca uno de los condenados por el crimen del remisero Cid

Se fugó del penal de Roca uno de los condenados por el crimen del remisero Cid

Jorge "cebolla" Ibañez, fue condenado a 9 años por el homicidio del remisero Néstor Cid en 2005, cuando el joven tenía 17 años. Estaba alojado en el penal de Roca donde hubo una fuga masiva horas atrás. Tuvo una reducción de pena otorgada por el Superior Tribunal de Justicia (STJ) y saldría en libertad en 2016.

 

Uno de los condenados por el homicidio del remisero Cid, Jorge Raúl Ibáñez fue uno de los protagonistas de la fuga de 6 presos que estaban alojados en el Pabellón 4, del Penal 2 de General Roca, ocurrida esta madrugada.

Ibáñez tenía 17 años cuando fue imputado como uno de los responsables del homicidio del remisero Néstor Andrés Cid, el 19 de noviembre de 2005. Según reconstruyó la Cámara Primera del Crimen de Bariloche, el joven actuó junto a Rolando Héctor Navarro, de 18 años, con quien se subió al Peugeot 504 de la Cooperativa de Remises Bariloche que conducía Cid, en la intersección de Miramar y Beschedt. En el hecho, el remisero recibió un disparo de pistola calibre 22, que le apoyaron directamente sobre el cuerpo. La bala ingresó a nivel de la axila, lesionando el pulmón izquierdo y la aorta, provocándole una muerte casi instantánea.

El 9 de septiembre de 2008, la cámara declaró a Ibáñez como autor material y responsable del delito de Robo Calificado por el uso de arma, y lo condenó a la pena de 5 años de prisión. Luego, el 18 de diciembre de 2009, la misma cámara le dio otros 5 años por el delito de Homicidio Simple. En ese momento se unificaron las condenas y se le fijó una pena única de 9 años de prisión. Por los mismos hehcos, su compañero fue condenado a 13 años.

La fuga de hoy martes 7 de agosto, ocurrió aproximadamente a las 3.45 de la madrugada, cuando los 6 presos alojados en la celda 8 se escaparon del edificio tras cavar un túnel de unos 6 metros de extensión, pasaron debajo de una pared por la que accedieron al patio y saltaron un muro que da al norte, por donde alcanzaron la calle tras burlar todos los controles de seguridad.

Darío Chacón, director del establecimiento, confirmó al diario Río Negro que la fuga fue protagonizada por los 6 internos que utilizaron ganchos y sábanas trenzadas. Pese a que el agente penitenciario y la policía del penal arrojaron postas de goma no pudieron evitar la evasión. Además, indicó que algunos evadidos contaron con apoyo externo, que los esperaban en moto mientras que otros habrían escapado a pie por las bardas.

En un comunicado oficial de prensa, el ministro Luis Di Giácomo indicó que "esta fue una cuestión evidentemente planificada con la suficiente antelación, no hubo disturbios ni hay situaciones de intranquilidad dentro del Penal y se están investigando las responsabilidades que pudo caberles a los sectores de guardias internas y externas".

Los otros internos fugados son Gustavo Villasuzo, Jorge Sebastián Martínez, Silvio Denis Miranda, Luis Miguel San Martín, y Elías Ibarra Curipe. En la causa interviene la jueza Margarita Carrasco y el fiscal Fernández Jadhe. 

Ibáñez protagonizó otras fugas

Según los registros de los medios de la época, Ibáñez protagonizó varias fugas de las distintas instituciones de encierro. El 25 de octubre de 2006, luego de una primera audiencia del juicio por el homicidio, se escapó del ex Hogar Gutiérrez donde estaba alojado por ser menor de edad. Mientras estuvo prófugo, continuó cometiendo delitos hasta que, en agosto de 2007, agentes de la Comisaría 28 lo detuvieron mientras caminaba por el barrio Quimey Hue. 

En enero de 2008, ya alojado en el Penal III, tuvo un intento de fuga en la que también usó un gancho y una soga hecha con trozos de telas que usó para trepar la pared del patio y saltar hacia una calle lateral. Fue detenido minutos después, a pocas cuadras de la cárcel.

Reducción de condena

El 14 de junio de 2011 los jueces Alberto Balladini y Víctor Hugo Sodero Nievas accedieron a conmutar y reducir la pena de Ibáñez por su “buena conducta”. La sentencia contó con la disidencia del juez Luis Lutz, quien consideró que no había informes suficientes para garantizar esa calificación.

"Mientras no obre en las actuaciones un previo informe del tribunal de la ejecución penal, en mi carácter de Juez del Cuerpo, me abstengo de dar trámite "favorable" a ningún informe del STJ por no estar satisfechos en mi opinión, los requisitos elementales para viabilizar de modo racional y en legal forma el trámite del informe judicial vinculante para la concesión de tal gracia", argumentó Lutz.

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