Dicen que como pertenecen a la gestión privada, la comuna no tiene injerencia. El titular de la Dirección de Derechos Humanos se reunió con los padres de los alumnos que se quedan sin secundario, pero no aportó ninguna solución. El intendente dijo no estar al tanto de la situación.
El pasado martes, la comunidad educativa mantuvo una reunión en el establecimiento para evaluar los pasos a seguir para resistir el cierre. De ella también participó el Director de Derechos Humanos de la comuna, Marcelo Mendoza, pero no pudo acercar ninguna solución a los padres y docentes de la escuela.
“Nos comunicó que como la institución es de gestión privada, el municipio no tiene ingerencia”, señaló Gabriela, una de las mamás que lucha para que sus hijos puedan seguir estudiando en el establecimiento.
Asimismo, consultado por la prensa, el intendente Humberto Zúccaro dijo no estar al tanto de la situación por la que atraviesa la escuela y le tiró la pelota a su mujer, María del Carmen Rodríguez, que si bien ha gestionado la llegada de autoridades provinciales, aún no se han tenido respuestas al pedido de los directivos de la escuela que siguen esperando que el Estado les otorgue un subsidio del 100% para poder seguir funcionando.
“Hemos tenido mucho apoyo moral por parte de Carmen Rodríguez y Néstor Ribet, máxima autoridad de DIPREGEP. Brindaron palabras de elogio y se comprometieron a apoyar el pedido de subvención. Pero la realidad es que la respuesta nunca llegó”, cuentan desde la escuela.
Por su parte, los papás viven a la par de sus hijos la tristeza del inminente cierre del nivel secundario.
“Los chicos están muy tristes, indignados y desilusionados”, concuerdan. Y aseguran que en una carta que los propios alumnos escribieron se preguntaron: “¿Será que el poder ayuda sólo a los que más tienen?” Tienen razón.


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