En la pelea por el juicio político, desplazan a un aliado de Dilma

En la pelea por el juicio político, desplazan a un aliado de Dilma

Brasil. Es Leonardo Picciani, jefe de Diputados del cogobernante PMDB. Fue separado del cargo en esa cámara.

No será una línea recta el camino que conduzca al juicio político de la presidenta Dilma Rousseff. Por de pronto, hay una terrible fractura en el cogobernante Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB), al que pertenece el vice Michel Temer. El líder del bloque partidario de esa agrupación en la Cámara de Diputados, Leonardo Picciani, fue desplazado ayer de un plumazo de la titularidad de la banca. ¿La razón? El y otros jóvenes del PMDB se manifestaron contrarios a un “impeachment” presidencial, que a su juicio no traerá nada bueno para Brasil.

El presidente de la Cámara Baja, Eduardo Cunha, y sus adláteres entre los parlamentarios, maniobraron para sacar del medio a un cuadro joven que los molestaba en su acelerada carrera para alejar a Rousseff de la presidencia. Si esto fue un revés para el Palacio del Planalto, la Corte Suprema acudió en auxilio para poner en orden los procedimientos y argumentaciones para un despido de Dilma que por ahora no parece tener causas legítimas. El ministro del Supremo Tribunal Federal, Luis Fachin, suspendió hasta el 16 de diciembre la oficialización de la comisión especial que deben tramitar el “impeachment”. Sostuvo que el mecanismo para elegir los 65 miembros de ese comité, que terminó en manos de los adversarios de Rousseff, no tiene base jurídica ni en la Constitución ni en los procesos regimentales de la Cámara de Diputados. La intervención de la máxima instancia de la Justicia vino a subsanar, según el magistrado, serias deficiencias en los procedimientos legislativos. “La Corte es ante todo guardiana de las reglas de juego”, recordó.

En cuanto al alejamiento del diputado Picciani como líder del PMDB, esto fue tramado por el ala parlamentaria de ese partido que opera en conjunto con la oposición para derribar el mandato de Rousseff. Es sector tuvo, al parecer, el visto bueno del vice Michel Temer. Sospechado, los últimos días, de operar contra el gobierno, este político se reunió finalmente anoche con la presidenta Rousseff. La intención, dijeron ambos, fue aliviar los roces y explorar las formas para poder gobernar hasta el 2018.

Entre tanto, la agencia de calificación de riesgo Moody´s hizo sonar la alarma, en las esferas empresariales y políticas. Esta consultora indicó que revisará la nota de Brasil para bajarla si aumenta el riesgo de paralización del país por causa de las cuestiones políticas. Para Moody´s hay un deterioro muy acelerado en la economía brasileña y disminuyen cada vez más las ya pequeñas posibilidades de recuperarse en los próximos años. En ese contexto de incertidumbre, estima que el año próximo será nuevamente un período de caída de los ingresos del Estado –por causa justamente de la recesión—lo que dificultará, dijo, el repago de la deuda pública y ésta tenderá a aumentar sustancialmente. La agencia fue concisa en su proyección: “El inicio del ‘impeachment’ contra la presidenta torna dudosas las perspectivas de cooperación entre el Congreso y el Gobierno, lo que impedirá aprobar leyes significativas para la consolidación fiscal”.

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