Los sondeos muestran una ventaja de sólo dos puntos de los unionistas sobre los separatistas. Pero hay un 17% de indecisos.
La desesperada “operación plegaria” del primer ministro británico David Cameron, el líder laborista Ed Miliband y el vicepremier liberal demócrata Nick Clegg sobre los escoceses para no dividir a Gran Bretaña aún no consiguió los amplios resultados que esperaban. El Sí y el No en el referéndum por la independencia de Escocia del próximo jueves continúancabeza a cabeza.
El No se impone sobre el Sí por dos puntos, en una encuesta de ayer del diario The Guardian. En un nuevo sondeo de YouGov, el No gana por 51% contra el 49. Es la empresa que la semana pasada le dio ventaja al Sí, en un inesperado resultado y genero un terremoto político.
La diferencia es que esta semana todo el aparato político en Londres se puso en marcha para una conquista de los escoceses, a quienes habían ignorado hasta ahora, después que la encuesta de YouGov diera ganador al Sí. Los acompañaron en su campaña por el No a la independencia la banca, las aseguradoras, los supermercados y las grandes compañías británicas en Escocia, que anunciaron su relocalización si gana el Sí, en un tsunami de miedo e intimidación a un electorado orgulloso, como es el escocés.
Los sondeos solo demuestran que el esfuerzo y la inyección del miedo no consiguió aun el “swing” definitivo en Escocia, que Londres estaba necesitando.
A seis días del referéndum del 18 de septiembre, el sondeo de The Guardian/ICM revela que, después de excluir los que “no saben”, el No a la separación de Gran Bretaña se impondría por el 51 por ciento contra el 49 por ciento para el Sí, que apoya la independencia escocesa.
El 17 por ciento aún no ha decidido por qué bando votará, pero el 87 por ciento de los encuestados aseguró que “irá a votar”.
La encuesta se realizó con entrevistas telefónicas, entre el martes y el jueves, luego de que Cameron, Clegg y Miliband aterrizaran en Escocia conjuntamente y con un discurso común de seducción. Pero también después de que Mark Carney, el gobernador del Banco de Inglaterra, anunciara las limitaciones para que la libra se utilizara en una eventual Escocia independiente. Y bancos como el Royal Bank of Scotland y Lloyds anunciaran que moverían sus cuarteles generales fuera de Edimburgo y los supermercados como ASDA y los almacenes como John Lewis anunciaran que los precios subirían si gana el Sí. Hasta dos gigantes petroleros como BP y Shell anunciaron que el petróleo se acabaría en el 2050.
“Yo no voy a ser intimidado por el gobierno de Londres ni por los supermercados”, desafió el primer ministro escocés pro independentista, Alex Salmond, al conocerse los anuncios.
El sondeo de YouGov fue a pedido del diario conservador T he Times y The Sun, el tabloide del australiano de origen escocés Rupert Murdoch, que decidió apoyar el Sí. Se conoció después de que, el domingo pasado, su encuesta diera ganador por primera vez al Si por el 51 contra el 49 por ciento al No, que forzó a los líderes políticos a volar de urgencia a Escocia, ante la caída de la libra y la incertidumbre financiera que generó. En el nuevo sondeo, el 52 por ciento votará por el No para seguir siendo parte de Gran Bretaña y el 48 por ciento sigue insistiendo con la independencia. Los indecisos bajaron: solo el 4 por ciento de los encuestados “no saben aún” cómo votarán.
Según la interpretación de YouGov, el “momentum” está en manos de los pro unionistas, que han conseguido adhesiones de mujeres y jóvenes votantes. El 54 por ciento de los hombres va a votar por la independencia.
Gane quien gane en el referéndum, nada volverá a ser igual en Escocia. La consulta va a generar una nueva idea de ciudadanía y un poder a la gente en una era global, como le gusta decir al ex primer ministro británico y escocés Gordon Brown, en las filas del No. Y una influencia que se exportará a Cataluña, los Países Bajos, Bélgica e Irlanda del Norte, con sus viejas ambiciones separatistas.

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