Por una pelea, balearon un colectivo en Villa Urquiza

Por una pelea, balearon un colectivo en Villa Urquiza
Un hombre le disparó dos veces a un coche de la línea 93 que quedó parado frente a su casa.

El confuso episodio tuvo lugar el martes, alrededor de las 20, en Villa Urquiza. Desde la ventana de un chalet ubicado en Lugones al 2500 un hombre disparó dos veces un arma de fuego contra un colectivo de la línea 93 que estaba detenido frente a su casa, sin pasajeros. Según explicaron los vecinos, se trata de un conflicto de larga data, porque uno de los ramales de esta línea utiliza esa cuadra como cabecera y siempre hay peleas.

La línea 93 conecta las localidades de Avellaneda y Munro (Vicente López), en el sur y en el norte del Gran Buenos Aires, respectivamente. Uno de los ramales ofrece un recorrido corto que parte de Avellaneda y finaliza en Monroe y Mariano Acha, y tiene asignada una parada en la esquina de Lugones y Monroe para que los choferes descansen entre los viajes.

“El lugar autorizado es en la parrilla que está en la esquina, y a veces estacionamos los coches donde se puede, sin tapar entradas de garages, hasta que se libere la parada”, contó a C5N Juan Carlos, un chofer de la línea. Los vecinos se quejan de que los choferes suelen dejar las unidades con el motor prendido mientras van al baño o al quiosco y que muchas veces bloquean los accesos a los estacionamientos. Y dicen que se juntan entre dos y tres unidades que esperan de 10 a 15 minutos antes de retomar el recorrido hacia el sur.

“Varios compañeros tuvieron un par de altercados con esta persona y la empresa nos avisó que no tapemos la entrada del garage”, relató Juan Carlos, y aseguró que una vez ya les había mostrado el arma y en otra oportunidad rompió un espejo de una unidad.

La información que difundieron fuentes policiales consigna que, el martes a la noche, un vecino se asomó por la ventana de su casa e insultó a uno de los choferes para que retirara el colectivo de su puerta. Tras amenazarlo, se volvió a asomar y disparó. La denuncia fue radicada en la comisaría 39.

El hombre aseguró ante los medios de comunicación que la acusación era “totalmente falsa” y que no tenía armas en su casa. Y reiteró las quejas por la situación que enfrentan a diario los vecinos de su cuadra. “Cuando necesito entrar o salir me veo bloqueado y no me queda otra que pedirles que se desplacen. Es más, no están. Se van, dejan el motor en marcha y tenés que esperar a que el chofer se digne a aparecer. Es reiterado, todos los días la misma situación, ojalá tenga una solución”, dijo.

¿Por qué lo acusan a él? “Soy uno de los que más reclama, siempre doy la cara y la mayoría no lo hace, por pudor o porque no se atreven a decirles a los colectiveros que a veces tienen una postura desafiante”, aseguró.

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