Pehuajó: Las andanzas de la tortuga ninja

Pehuajó: Las andanzas de la tortuga ninja
Un nuevo episodio levanta sospechas en las tierras de Pablo Zurro por la compra de un predio de 40 hectáreas para el futuro Parque Industrial. Según afirman los concejales de la oposición, el contrato firmado por el Intendente estaría hecho a medida de la empresa norteamericana CHS. ¿Qué dicen las cláusulas y la letra chica del expediente?
En la localidad bonaerense de Pehuajó, la Municipalidad compró el 15 de junio de 2011 un predio de 40 hectáreas con la idea de fomentar la actividad industrial. El precio abonado por la totalidad del terreno fue de u$s 1 millón, desembolsando de esta manera un valor de 25.000 dólares por cada hectárea. Sin embargo, profesionales en la materia aseguraron que en esa fecha, uno de los mejores terrenos del distrito costaba alrededor de u$s 13.000 por hectárea.

A partir de aquí, comenzaron a desatarse grandes singularidades en torno de los valores: la adjudicación de la empresa, el convenio celebrado entre el municipio y CHS, la subdivisión de las tierras, declaraciones erróneas y contradictorias del Intendente y las cláusulas del convenio.

¿Estamos ante un nuevo negocio que involucra al Jefe comunal de Pehuajó? ¿Habrá llevado a cabo el Intendente una nueva jugada para evadir los pasos que reglamenta la ley?

Lo cierto es que Pablo Zurro manifestó hace unos meses que “el Parque Industrial de 12 ha que nos dejaron no nos sirve, por eso lo hemos destinado a lo que será el matadero municipal, el Puerto Seco y la sala de extracción de miel”. A partir de ahí, el municipio ana-lizó tres propuestas para el futuro predio: la primera de u$s 25.000 la hectárea, la segunda de u$s 35.000 y la tercera de u$s 40.000. La oferta ganadora, claramente, fue la más económica, aunque en ese momento, un terreno con características similares, rondaba en u$s 13.000.

En estas declaraciones del Intendente aparece entre líneas las primeras contradicciones. El alcalde desestimó una porción de tierra de 12 hectáreas, alu-diendo a las dimensiones escasas para desarrollar un Parque Industrial. Sin embargo, en los terrenos que adquirió la gestión municipal, las 40 hectáreas comienzan a reducirse vertiginosamente. Del total del campo, cinco hectáreas son absorbidas por una cortina arbórea, mientras que el 17 de julio de 2012, el municipio celebró con CHS la venta de 17 hectáreas a favor de la empresa.

En este desglose, a la comuna sólo le quedaron 17 hectáreas; una cifra muy cercana a las 12 que Zurro había desestimado anteriormente, aunque con la notoriedad de que los terrenos que había desechado eran heredados por el municipio, mientras que las tierras adquiridas fueron compradas por u$s 1 millón. Pero a este dato sugestivo, se suman dos más: en primer término, de las 17 ha que se apoderó la firma CHS son las más prolíferas, debido a que no son anegables; en cambio, las que le quedaron al municipio son totalmente inundables, y en segundo lugar, la compañía norteamericana abonó por sus parcelas u$s 25.000 cada hectárea, el mismo costo que remuneró el Ejecutivo local con la diferencia de que la firma obtuvo los mejores terrenos.

El edil Jorge Hansen, en diálogo con Desafío Económico, subrayó que “las 17 hectáreas que le vendieron a CHS son las mejores por encontrarse en la parte alta del terreno. En agosto, septiembre y octubre de 2012 llovió en Pehuajó, y en todas esas tormentas, los campos que le corresponden a la Municipalidad se inundaron, mientras que los de la empresa escurrieron perfectamente”.

Otra contrariedad en la alocución que llevó adelante el intendente Pablo Zurro, fue cuando afirmó “esto costó mucho y que se venga a radicar una empresa que invertirá 20 millones de dólares, y con una propuesta de sesenta puestos de trabajo es una buena manera de comenzar con el Parque Industrial”. En este anuncio, existe una gran equivocación, ya que en el convenio firmado entre la Municipalidad de Pehuajó y CHS, se observa claramente que en la cláusula Nº 7 denominada “La Planta”, situada en la foja 94, la compañía se compromete a invertir la suma de 25 millones de pesos.

Pero la historia continúa. En esa misma disposición queda plasmado que “en caso de incumplimiento de inversión dentro del plazo estipulado (dos años) y previa intimación de la comuna de Pehuajó por 6 meses, CHS deberá vender el predio a la Municipalidad por el costo de u$s 425.000, siendo esta la única penalidad que deberá afrontar la firma”.

En este redactado de la cláusula Nº 7, se esconde un gran favor: si CHS no cumple con el desembolso estipulado, la gestión de Zurro le comprará las 17 hectáreas al mismo precio que las adquirió la administración estadounidense. ¿Cuál es la penalidad? Absolutamente ninguna. Lejos de sancionar a la compañía por no cumplir con lo pautado, la Municipalidad le compra las tierras al mismo valor que las consiguió. No hay multas ni imposiciones, aunque sí sugestivamente Zurro le autoimpone condenas económicas a su gestión en caso de no concluir en tiempo y forma las obras complementarias para el desarrollo del Parque Industrial.

Las cláusulas

En el apartado 1, denominado “Acceso”, la Municipalidad de Pehuajó “se obliga” a realizar a su costa y cargo en el término de seis meses la obra de acceso al Predio en el Agrupamiento Industrial. Esta cláusula que se “impone” la propia gestión local consta de la ejecución de 600 metros de asfalto que unen la ruta 226 con el Parque Industrial. Lo más significativo en este acuerdo es que “en caso de incumplimiento del municipio en la construcción completa del acceso en el tiempo pautado, la administración gubernamental de Pehuajó deberá pagar a CHS, la suma de u$s 1.000 por cada día de retardo en la culminación de la obra”.

En relación a la pavimentación de aproximadamente 6 cuadras, el concejal Jorge Hansen, afirmó a Desafío que “otra de las irregularidades fue que el terreno ideal que se tendría que haber comprado poseía asfalto, por lo tanto no hacía falta una calzada. En cambio el que obtuvo la gestión de Pablo Zurro necesita un asfaltado de 600 metros”.

En la cláusula 1, inciso 1.5, la gestión local se compromete a desarrollar con financiamiento propio, en el lapso de un año, la iluminación de acceso correspondiente (el asfaltado de 600 metros). En caso de infringir este convenio, la Municipalidad deberá desembolsar u$s 1.000 por cada día de retraso.

En el inciso 2.3 de la cláusula Nº 2, la comuna se responsabiliza de ejecutar en 6 meses la obra de “tendido eléctrico” para garantizar la potencia y el abastecimiento en la zona del Parque. Aquí, la singularidad se da en que el distrito “se obliga” a pagar en caso de incumplimiento, u$s 3.000 por día demorado.

El apartado más sugerente es el 2.4 de la cláusula 2, que manifiesta la obligación de la Municipalidad de Pehuajó a realizar a su costa y cargo -en el término de dos meses de aceptada la oferta-, la provisión, tendido e instalación de una línea de media tensión. Si la obra no está efectuada, la gestión del Intendente tendrá que desembolsar u$s 5.000 por día de retardo en concepto de daños liquidados a CHS. El mismo monto se repite en la cláusula Nº 4, titulada “Amojonamiento”, donde Zurro asume el compromiso de “delimitar” el terreno en un lapso de 5 días, contando desde que se firmó el convenio.

Otro caso anecdótico que refleja a la perfección el título de “negocio direccionado”, se puede identificar en el último párrafo de la cláusula 7, que alega: “Una vez cumplida la obligación de inversión de $ 25 millones, CHS podrá dar al predio el destino comercial que considere más conveniente, incluyendo ‘pero sin limitarse’ a la construcción de plantas de acopio, enajenación de las tierras o cualquier otro destino permitido por la ley”.

En esta redacción queda expresamente abierta la puerta para que la compañía norteamericana desarrolle lo que más le convenga en el Parque Industrial, desde un shopping hasta un centro comercial.

Cabe destacar que CHS Argentina SA adquirió las 17 hectáreas para la implementación de una planta para la clasificación y procesamiento del girasol confitero y otros cultivos. Sin embargo, el problema no radica aquí, sino en la “ampliación” que le otorga el Intendente para que la sociedad se desenvuelva en lo que considere pertinente.

En el convenio celebrado entre la gestión de Zurro y CHS existen otras cláusulas que muestran todas las facilidades que posee la empresa. Desde el pago por las 17 hectáreas, pasando por la “elección de la mejor porción de tierra”, hasta el beneficio de realizar el emprendimiento que más se ajuste a las necesidades de la firma.

Concesión bajo sospecha

Para la licitación del tendido eléctrico hasta el Parque Industrial se desarrollaron formas inusitadas. La Municipalidad de Pehuajó solicitó un presupuesto a la Cooperativa Eléctrica local que por estar bajo el título de “Cooperativa”, el concurso se puede llevar de manera directa. Sin embargo, hay un trasfondo político en la sociedad que se encarga de suministrar la energía.

Jorge Hansen expresó a Desafío que “el presidente que estaba en la Cooperativa fue apartado y la gestión de Zurro puso un interventor. A partir de ahí, armaron una nueva composición” y agregó que su administración “la maneja Zurro”.

La cooperativa efectuó dos ofertas para llevar el tendido eléctrico hasta el futuro Parque Industrial, la primera de $ 2 millones y la segunda de $ 1.800.000.

El municipio desestimó ambos ofrecimientos, aunque las anomalías comenzaron a emerger con posterioridad al hecho.

Luego de haber rechazado ambos presupuestos, el municipio ofreció la obra a un privado. La primera irregularidad nace a partir de que una licitación se puede experimentar de forma privada cuando el monto no supere los $ 500.000. Pero la diferencia entre $ 1.800.000 que presentó la Cooperativa y el monto inferior a los $ 500.000 para que se lleve de forma directa es exorbitante.

Desde el bloque de la UCR de Pehuajó afirmaron a Desafío que “la obra del tendido eléctrico se la dieron a un particular que sería el hermano del actual presidente del Concejo Deliberante, José Francisco Deo”. En relación a la concesión directa, desde el partido de la UCR alegaron que “si esta persona logró bajar el costo a un precio menor de $ 500.000, es Mandrake; un mago”.

Por último, Hansen deslizó a este medio que “el proyecto que brindaba la cooperativa era prolijo y con excelentes materiales. Pero decidieron no aprobarlo, por lo que la obra recayó en esta persona que sería el hermano del presidente del HCD” y agregó que surge un gran problema porque “están utilizando caña de palmera, lo cual es inadmisible, los elementos distan abismalmente de los que había propuesto la cooperativa”.

¿Habrá sido una licitación dirigida la del tendido eléctrico? Lo cierto es que llevó a cabo una concesión directa, cuando el costo de la obra supera ampliamente los 500.000 pesos. Además, hay que adicionarle el ingrediente de que el privado que estaría ejecutando el tendido eléctrico sería el hermano de José Ceo, la máxima autoridad del HCD.

Por el momento todo parece estar teledirigido en la ciudad de Manuelita. Pero lo más alarmante es que Zurro no parece haber llevado una revisión del pasado, ya que por un caso similar puede ser llevado a juicio oral.

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