Golpeado fuertemente por la resolución del Tribunal Electoral que convalidó el desdoblamiento de los comicios municipales y la irrupción de otros dos candidatos que le pelearán palmo a palmo el voto peronista, el postulante a intendente por el Frente para la Victoria, Pedro Segura, salió ayer a desmentir su renuncia.
La desmovilización del Justicialismo capitalino, tras cancelarse las internas partidarias y dejar en el camino a decenas de dirigentes que habían armado listas, es otro nubarrón sobre la cabeza de Segura, que tendrá que trabajar “muy mucho” para hacer una buena elección en noviembre, confió a El Libertario uno de los compañeros que tuvo que guardarse la boleta de concejal en el bolsillo.
Pero quizás el mayor dolor de cabeza del empresario supermercadista es el desdoblamiento de los comicios, que el Superior Tribunal de Jujuy y el Tribunal Electoral convalidaron la semana que pasó. Sin los vientos de cola del arrastre de Cristina, Segura se tendrá que ensuciar los zapatos Armani, caminar los barrios, besar a muchas vecinas, meter la mano en el bolsillo y esquivar heces perrunas a montones, para convencer al electorado que es la mejor figura para manejar los destinos de la ciudad.
Para colmos, por donde él vaya también andarán Carlos Daniel Snopek y José Luis Martiarena, dirigentes que le disputarán hasta el último voto del electorado peronista.
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