“Cómo se puede entender ésto que estamos viendo” dijo un vecino muy apenado y compungido por la postal de ver a niños de corta edad “basureando”, buscando algo para comer y lo mas grave es que debían “disputar” lo hallado con la gran cantidad de canes vagabundos.
“Hemos dado a conocer a las autoridades, a los concejales, a los diputados y a todo cuanto candidato se acerca en tiempos de elecciones -prosiguió-, pero sin embargo seguimos viendo esta triste realidad que es la parte oculta, la que muchos no quieren ver y sentimos impotencia porque a nosotros no nos alcanza. Cuando nos sobra algo de comida les ofrecemos, pero también somos trabajadores que, con esta inflación galopante que existe, los sueldos esta totalmente absorbidos por el poder adquisitivo y no alcanza”.
“¿Dónde están los comedores?, ¿dónde están las campañas solidarias para los niños?, porque de derechos del niño ni hablemos, de discriminación, menos;orque con esto está visto que la peor discriminación que puede haber hoy en día es el hambre que pasan estos niños y no nos queremos ni imaginar lo que vendrá después si ya para el pan, alimento muy importante en la mesa cotidiana, se anunció un nuevo aumento para estos días, si en menos de dos meses hubo dos aumentos y un ‘felipe’ cuesta $ 0,70, seguramente llegará a $ 1 y ni hablar de los aumentos a la carne, a las verduras y otros productos solo básicos de la canasta de alimentos”, agregó.
“EN LA CASA NOS
FALTA COMIDA”
Lo más triste fue escuchar las palabras de estos niños, muy despiertos para contestar y decir sus verdades de la realidad que les toca vivir.
Cautelosamente nos acercamos pensando que al vernos correrían, pero no, se quedaron como si nada pasara y sí lo hicieron cuando vieron venir a un efectivo policial. Les preguntamos “¿qué están haciendo?”, “buscando comida” no dijo uno de ellos. “¿Cómo van a buscar comida en la basura?”, “sí, encontramos, porque a veces tiran pan, restos de pollo, arroz, fideos, pero siempre se consigue algo”.
A la vez, una niña de 5 años gritó “miren, encontré gaseosa”: la mitad de una botella de dos litros y cuarto, al parecer, de jugo, pero que los niños saborearon con mucho gusto.
“¿Por qué buscan en la basura, que tiene muchos microbios y encima, junto a los perros?” preguntamos y nos respondieron que “en la casa no alcanza y falta la comida; papá no tiene trabajo, hace changas; mmamá lava ropa en las casas y cuando traen pan y mortadela apenas alcanza para el mate y después nada, por eso salimos a buscar en la basura y algo encontramos”..
“¿Ustedes estudian?” se les preguntó y los varoncitos de 8 y 7 años dijeron “íbamos, pero yo no puedo porque no tengo zapatos ni zapatillas y él no tiene útiles; nogusta ir a la escuela porque nos dan té con pan o frutas, pero así no podemos ir”.
Los padres de los pequeños “salen muy temprano a buscar trabajo y vuelven tarde. Llegamos y cuando ellos vuelven con pan, tomamos mate o te; a ves taren laguna mercadería y mi mamá cocina y comenos a las 7 (de la tarde) y a dormir, pero a veces nos escapamos y andamos pidiendo en las ferias o algún comercio”.
Así, como éstas situaciones, vemos también en jóvenes que piden restos y sobrantes de comidas en los restaurantes o casas de comidas y los vemos comer en la calle.
Esta nota fue registrada el domingo 3 del corriente a las 10, cuando Pregón concurrió a barrio San José, donde se había cometido un robo en un carrito de venta de sándwiches.
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