El pedido de captura de Currulef se extendió ayer a todo el país

El pedido de captura de Currulef se extendió ayer a todo el país

Los investigadores policiales se encuentran abocados a la búsqueda de Adrián Currulef, sospechado de asesinar a tiros a Marcelo García. Por un lado, se extendió su captura a nivel nacional e internacional, mientras algunas versiones dan cuenta de que se entregaría sólo a la Justicia.

Ya transcurrieron cinco días del homicidio ocurrido en la calle Alvear casi Rivadavia y nada se sabe del paradero del presunto homicida de Marcelo Alejandro García (42), a quien se conocía como “el descuartizador de Las Torres” por el episodio que en febrero de 1996 tuvo como víctima a la promotora Magda Ivone Silba (21).

El principal sospechoso del crimen de García es el delegado del Sindicato de Petroleros, Adrián Currulef, a quien se conoce como “Pepo” y pertenece a la agrupación “7 de Octubre” que conduce Jorge Avila.

Si bien luego de ocurrido el homicidio se efectuaron allanamientos y se vigilaron distintos domicilios de allegados del sospechoso, los investigadores no pudieron aún dar con él.

Fuentes ligadas a la causa señalaron a Diario Patagónico que se extendió la orden de captura contra Currulef al resto del país e incluso hacia los pasos fronterizos.

Desde la Brigada de Investigaciones se mantuvo comunicaciones con distintas fuerzas policiales para alertar sobre la búsqueda del presunto autor del asesinato de García.

En tanto, la Policía Científica y el Ministerio Público Fiscal analizan pruebas científicas como rastros de huellas, sangre, vainas calibre 9 milímetros y otros elementos que aparecieron en la escena del crimen y que comprometen la situación procesal de Currulef.

Por otro lado, los propios investigadores creen que el delegado del sindicato petrolero se entregaría en las próximas horas ante la justicia en forma voluntaria, acompañado por un abogado. Se presume que tomaría esa decisión debido a que se trata de una persona arraigada a la ciudad, posee una familia y al hecho de que permanecer oculto de la justicia agrava su situación.

Hay que recordar que García fue ultimado de dos disparos -uno en el cuello y otro en el pecho- a las 6:30 del último domingo luego de cruzarse con su asesino en Alvear al 700, a escasos metros de una estación de servicio.

Los hombres tenían diferencias que serían de índole sindical y hasta existen denuncias de amenazas armadas que quedaron asentadas ante la policía. El sospechoso se desempeña en la empresa Pride y García tenía intenciones de ingresar a trabajar en esa firma, de acuerdo a lo que estableció la policía. De allí vendría el antagonismo.

El autor de los disparos se movilizaba en una Toyota Hilux que dejó abandonada en la escena del crimen y con su teléfono celular enchufado. En tanto, García se movilizaba en su Ford EcoSport.

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